España
Los jugadores de la selección se abrazan. EFE

El gol de Gerard Piqué no solo derribó el muro checo. También el que habían construido Sergio Ramos y él con el tiempo, con la rivalidad de Barça y Madrid como telón de fondo.

Piqué celebró el triunfo de la selección sobre la República Checa colgando una foto en Twitter en la que celebraba su gol con el camero: "Supongo que no hace falta decir nada más... Somos un magnífico equipo! Un gran día para todos", era el mensaje que acompañó a la instantánea.

Ramos le contestó poco después: "Equipazo".

Poco después, los dos centrales del equipo de Del Bosque empezaron a seguirse en Twitter. Lo evidenciaba que ambos aparecían en la lista de seguidos del otro, y en primera posición.

David de Gea fue el elegido por Vicente del Bosque para la portería de la selección española en el debut en la Eurocopa 2016 contra la República Checa, un ejercicio de tranquilidad, concentración, un par de paradas, la última decisiva, sin goles encajados, en la culminación de la "transición dulce" de La Roja bajo los palos.

Todos apoyaron al debutante. Un mensaje de unión que se extrapoló a todos los componente sde la Roja, aunque se puso más esmero en el meta, por todo lo ocurrido en la previa.

Su debut en la Eurocopa ya es un hecho. Ante 33.000 espectadores, sobre el césped del estadio de Toulouse, un campo construido para el Mundial de 1938 -remodelado varias veces posteriormente- y coloreado de rojo por las camisetas de los aficionados españoles (unos 8.000) y checos en las gradas, y sin lluvia, insistente desde horas antes, terminada después, en el estreno en un gran torneo de De Gea.

"Si vemos que lo ocurrido merma las capacidades del jugador tomaríamos medidas, en caso de que no sea así actuaríamos como íbamos a hacer, sin ningún problema", aseguró Del Bosque en la víspera. No cambió su idea. El portero del Manchester United fue el elegido para cubrir la meta española en el debut en Francia 2016.

Por la mañana, en el hotel de concentración, quedó resuelta la duda que había centrado las últimas ruedas de prensa de España. ¿Quien jugará? ¿Cuando tomará la decisión? ¿Jugará Casillas o de Gea? Incluso, algunas de esas interrogaciones se trasladaron a las comparecencias de la República Checa en el día antes al encuentro.

La declaración de la testigo protegida que implicaba al guardameta en la concertación de una cita sexual hace años, publicada el pasado viernes, tampoco alteró los planes del técnico, que culminó la "transición dulce" de la que hablaba desde octubre de 2014: De Iker Casillas, en su quinta Eurocopa, una leyenda, a De Gea, 25 años, 10 partidos con la selección y debutante este lunes en una Eurocopa.