Gerard Piqué.
Gerard Piqué. EFE

Gerard Piqué dejó un recado a la afición del Real Madrid que le increpaba en el descanso del partido de Liga que acabó ganando el Barcelona. El central blaugrana, que fue uno de los más destacados, reaccionó a los gritos que le dedicaron desde la grada del Santiago Bernabéu mientras se iba al vestuario en el descanso.

Todo vino por el golpe de Ramos a Messi, que hizo que protestasen mucho al colegiado Undiano Mallenco porque no sacó amarilla en esa acción al defensa blanco. Piqué se fue al descanso protestando al colegiado y comentando con sus compañeros, a lo que la afición blanca le empezó a gritar. Piqué reaccionó levantando la mano derecha y haciendo el gesto de hablar, lo que encendió más los ánimos.

Piqué ya fue protagonista en la previa del partido, cuando silenció las quejas de Solari sobre el calendario y después por sus palabras sobre los políticos presos. El defensa suele ser uno de los focos principales de las iras del madridismo, principalmente porque Piqué nunca ha escondido su antimadridismo, del que hace gala siempre que puede, y presume de ello.

También en el campo le protestaron los aficionados blancos. En la recta final del partido, el central se atrevió a regatear en el área ante el ataque de varios jugadores blancos en lugar de echarlo fuera, lo que derivó en un córner a favor del Madrid.