Petra Kvitova
La tenista checa Petra Kvitova golpea la bola durante la semifinal femenina del torneo de Wimbledon disputada contra su compatriota Lucie Safarova, en el All England Lawn en Londres (Reino Unido). TATYANA ZENKOVICH / EFE

La checa Petra Kvitova, sexta cabeza de serie en Wimbledon, derrotó este jueves a su compatriota Lucia Safarova por 7-6 (6) y 6-1 en una hora y 20 minutos y estará en la final de un torneo que ya conquistó en 2011. Kvitova, de 24 años, se medirá el sábado en la pista central del All England Club a la canadiense Eugénie Bouchard, quien derrotó a la rumana Simona Halep.

Por cuarto año consecutivo ninguna de las campeonas en Australia y París estarán en la final de Londres

Por cuarto año consecutivo, ninguna de las dos ganadoras de los primeros dos grandes torneos del año, Australia y París, logrará un doblete en Wimbledon. La rusa Maria Sharapova, vencedora en el último Roland Garros, cayó en este Wimbledon en los octavos de final ante la alemana Angelique Kerber, mientras que la china Na Li, ganadora en Melbourne, claudicó en tercera ronda frente a la checa Barbora Zahlavova.

Kvitova, que hace tres años derrotó en el último partido del torneo a la rusa Maria Sharapova, jugaba este jueves por quinta vez unas semifinales de Grand Slam, una penúltima ronda que solo había superado hasta ahora en este mismo escenario, en 2011. Frente a ella, opuso resistencia en el primer parcial la experimentada Safarova, de 27 años, curtida en las primeras rondas de 37 grandes torneos.

La semifinal fue para ella uno de los momentos álgidos de un currículum en el que destacan además los cuartos de final que disputó en Australia en 2007. Consciente de la superioridad de su rival sobre el papel, Safarova optó por una táctica conservadora que le llevó a mantener el marcador equilibrado hasta el desempate del primer parcial.

La tenista número 23 del ránking de la WTA no hacía sufrir a Kvitova al servicio ni le atosigaba con bolsa imposibles, pero prácticamente no cometía errores y aprovechaba las flaquezas de su rival para mantenerla a raya. Kvitova, consciente asimismo de los puntos fuertes de su juego, mantuvo al calma hasta un "tie break" en el que apostó por arriesgarse al servicio y ganó la envite. Por detrás en el marcador, Safarova se derrumbó, y en apenas media hora, casi la mitad de lo que había durado el primer parcial, cedió el puesto en la final a su rival en un set que Kvitova cerró con un juego en blanco al saque.

Bouchard, ante su primera final de 'Grand Slam'

La canadiense Eugénie Bouchard, décima tercera del ránking de la WTA, se clasificó para su primera final de Grand Slam al vencer a la rumana Simona Halep, número tres del mundo, por 7-6(5) y 6-2, en una hora y 34 minutos. A sus 20 años, la más joven de las cuatro semifinalistas este año en el All England Club, su juego ha dado un salto de calidad esta temporada, en la que ha alcanzado las semifinales de Roland Garros y Australia tras caer en las primeras rondas de los grandes torneos el año pasado.

Bouchard, semifinalista en Australia y Roland Garros, ha sufrido el recorrido más duro entre las cuatro semifinalistas en Londres

En su camino hasta la final en el All England Club, Bouchard ha sufrido el recorrido más duro entre las cuatro semifinalistas. La posición media en el ránking de sus rivales en el torneo ha sido la 32, mientras que la media de las rivales de Kvitova ha llegado a 62. Bouchard, que ya sabe lo que es ganar Wimbledon, aunque en categoría juvenil (2012), se aprovechó este jueves del miedo escénico que sufrió Halep en la central del All England Club para superarla en todos los frentes.

A la rumana le tembló el pulso al saque, un pecado que se castiga especialmente sobre la hierba, una superficie rápida que no deja tiempo de reacción a las jugadoras cuando abren el punto en desventaja. Halep cometió cinco dobles faltas que lastraron cualquier posibilidad de éxito, y no selló su primer "ace" hasta la hora y media de partido, cuando ya perdía por un insalvable 5-1 en contra en el segundo y último parcial.

Bouchard tampoco destaca por su potencia al servicio -acertó dos saques directos en el encuentro-, pero supo sin embargo aprovecharse de la debilidad de su rival y se impuso en casi la mitad de los intercambios que disputó al resto, una estadística que marcó la diferencia entre ambas. La igualdad del primer parcial, que se dirimió al desempate, no fue más que un espejismo que se evaporó en el segundo set, cuando la canadiense demostró su superioridad y reservó una plaza para optar ante Kvitova a su primer título de Grand Slam.