Pau Gasol
Pau Gasol observa un partido desde el banquillo. EFE

Pau Gasol vive una de las temporadas más complicadas de su carrera en la NBA. Los problemas físicos se están cebando con el catalán, que se perdió 26 partidos al principio del curso cuando aún jugaba en los San Antonio Spurs. Su larga ausencia le cerró las puertas del equipo y encontró una salida que le llevó a los Milwaukee Bucks.

La suerte del pívot español no cambió con su marcha a la franquicia de Wisconsin. Tras disputar tres encuentros sintió unas molestias en el pie izquierdo que le impididieron participar en los últimos partidos de la liga regular. Tampoco pudo participar en la primera eliminatoria de los playoffs que su equipo salvó de forma brillante ante los Detroit Pistons.

Los ‘ciervos’ de Milwaukee han sido la gran revelación de la temporada en la NBA y rompieron una racha de ocho eliminaciones consecutivas en la primera ronda de los playoffs. No obstante, la preocupación por Gasol es máxima, ya que todo apunta a que también se perderá las semifinales de Conferencia frente a los Boston Celtics.

Los Bucks cuentan con el factor cancha y un Giannis Antetokounmpo que sigue rompiendo barreras, pues se convirtió en el primer jugador de la historia de la postemporada en alcanzar los 40 puntos en menos de 32 minutos.

Mike Budenholzer ya tiene a su disposición a los recuperados Nikola Mirotic y Tony Snell y pronto podrá contar con Malcolm Brogdon, el Rookie del Año en 2017. Sin embargo, aún no tiene una fecha estimada para el regreso de Gasol.

Tras detectar su lesión, el español tuvo que llevar una bota de protección para el pie, aunque ha progresado y ya realiza algunos ejercicios sobre el parqué, según el Journal Sentinel.

El propio jugador explicó en ese medio que "no tenemos un tiempo específico para mi regreso. Tenemos que ver cómo transcurre la próxima semana o dos. No cerramos ninguna puerta, pero no queremos generar ninguna expectativa".