Pepu Hernández
Pepu Hernández dirigiendo al equipo femenino de Hortaleza. Facebook Roberto Calero

Este sábado a las 11:00 horas el equipo femenino del barrio madrileño de Hortaleza disputaba un partido de baloncesto, pero su entrenadora estaba enferma, por lo que no se presentó en el encuentro. El árbitro, Roberto Calero, firmó el acta dando la victoria a las rivales pero pidió que jugasen igualmente. "Pedí que no les dijesen nada a las jugadoras", comenta.

El colegiado contó la anécdota en su cuenta de Facebook añadiendo que lo iba a arbitrar porque "por encima de cualquier cosa está la ilusión de los niños". Cuando iba a comenzar el partido, Pepu Hernández bajó de la grada y se ofreció a dirigir a las chicas causando la sorpresa de todos los asistentes. 

Hernández hizo las maravillas tanto de las jugadoras, que no se creían quién les daba las órdenes, como de las rivales. El entrenador madrileño que ganó el oro mundial en 2006 en Japón con la selección española dio las intrucciones necesarias para que las chicas disfrutasen del baloncesto una mañana más pero de lo más especial.

Para Calero, la actitud del exseleccionador nacional es digna de admiración. "Menuda clase de baloncesto a la que hemos asistido con sencillez y con risas. Gracias al baloncesto por estos momentos", escribió.