Peligra la hípica. El privilegio de competir en todas las disciplinas deportivas del que goza el país organizador no podrá ser utilizado en su totalidad por China, que cuenta con jinetes para disputar las competiciones ecuestres pero carece de caballos.

Sólo dos jinetes chinos han conseguido el respaldo económico necesario y caballos de garantías para ocupar alguna de las seis plazas disponibles, cuando quedan menos de 20 días para presentar la inscripción en la Federación Ecuestre Internacional.

Un caballo que cumpla con los estándares olímpicos cuesta cientos de miles de dólares –puede llegar a superar el millón–, cifras muy elevadas para un país que además carece de tradición ecuestre, exceptuando Hong Kong.