"Excepto para las ceremonias de apertura y clausura y unos pocos eventos, la mayoría de las localidades serán muy, muy baratas", dijo Liu Qi, director del Comité Organizador de los JJOO de Pekín 2008 (BOCOG), a la agencia Xinhua.

Con ello, ratifica así las palabras del presidente de la Comisión de Coordinación del COI, Hein Verbruggen, quien dijo lo mismo hace dos meses.

Liu también manifestó que unos siete millones de entradas se pondrán a la venta en el primer semestre de 2007 y que los precios se fijarán teniendo en cuenta "la situación de China".

De este modo el BOCOG ha salido al paso de los comentarios de aquellos que temían que a pesar de ser ciudadanos pequineses no iban a poder tener acceso a los recintos deportivos por culpa de los precios de las entradas.

Sufre el casco antiguo de la ciudad

El barrio histórico al sur de la Plaza de Tiananmen ha sido convertido de la noche a la mañana en un desolador paisaje de escombros, ya que el Ayuntamiento de Pekín, en lugar de restaurarlo, ha decidido destruirlo y recrearlo desde sus cimientos.

Las calles adyacentes a la histórica avenida de Qianmen, que forma parte del principal y casi sagrado eje sur-norte de la capital china, han comenzado a ser víctimas de las excavadoras, por lo que un paseo por los otrora entrañables "hutongs" (típicas callejuelas de Pekín) recuerda ahora a un viaje por una ciudad bombardeada.

Las excusas han sido las de otros similares atentados contra el casco antiguo pequinés: la ciudad ha de modernizarse para los JJOO de 2008, y crear viviendas en mejores condiciones para los habitantes de los humildes barrios de "hutongs", que muchas veces no tienen baño o agua corriente en sus casas.