Los pasajeros que a partir de ahora fumen en los taxis pequineses se expondrán a que su nombre aparezca publicado en los medios de comunicación, según una nueva normativa destinada a garantizar un ambiente "libre de tabaco" en los JJOO de Pekín.

Sacar el cigarrillo en un taxi, costumbre china donde las haya, quedó desde el 1 de octubre prohibido, aunque el castigo será diferente para conductores y viajeros.

"Los pasajeros tienen el deber de no fumar, aunque no se les impondrá multa si lo hacen", explicó hoy a un portavoz del Comité de Transportes Municipal.

Sentirse ridiculizado

El castigo será el escarnio público en los medios de comunicación, a diferencia del de los conductores, que se enfrentan a multas de entre 13 y 26 dólares si son descubiertos echando un pitillo mientras ejercen su profesión.

El problema, dicen muchos, es que no se sabe muy bien cómo se va a aplicar el reglamento, sobre todo si taxista y viajero comparten el vicio del tabaco, algo harto probable si se tiene en cuenta que la mitad de los hombres pequineses fuman.

En China son adictos al tabaco 350 millones de sus 1.300 millones de habitantes

"No tengo forma de denunciar a los pasajeros que no me hagan caso porque no estoy autorizado a pedirles información personal como su nombre o carné de identidad", explicó un taxista a la agencia estatal, Xinhua.

En China son adictos al tabaco 350 millones de sus 1.300 millones de habitantes (un tercio de la población mundial fumadora), y un millón muere cada año por enfermedades relacionadas con el tabaquismo, según datos oficiales del Ministerio de Salud chino.

Para los JJOO de 2008, Pekín prohibirá fumar en recintos deportivos aunque acondicionará zonas para fumadores en algunos de ellos, según anunciaron las autoridades municipales este año.