Pau Gasol
Pau Gasol observa un partido desde el banquillo. EFE

Pau Gasol está atravesando un momento muy complicado en su carrera deportiva. A sus 38 años de edad, vive en San Antonio una época complicada, hasta el punto de que ha perdido el protagonismo que esperaba y no puede hacer mucho al respecto. Salir de la franquicia texana sería un paso lógico, pero no lo tiene tan fácil.

Y es que Gasol pidió ser traspasado en la última ventana de la NBA, pero no pudieron hacerlo. Aunque él tiene claro que con Gregg Popovich no va a tener los minutos que esperaba, su alto contrato hizo huir a los equipos que se interesaron en él. Cuando firmó con San Antonio Spurs, acordó una ficha de unos 15 millones de euros por cada una de las tres temporadas en las que se comprometió. Una cifra inasumible para muchos equipos.

Su hermano Marc sí pudo salir de Memphis en dirección a Toronto Raptors, un equipo donde Pau encajaría a la perfección. No sólo la presencia del ex de los Grizzlies, sino también la de Serge Ibaka o la del seleccionador español Sergio Scariolo como ayudante convertirían la franquicia canadiense en un destino ideal. De nuevo, el sueldo es un impedimento.

"Es parte del juego, parte del negocio. A veces las cosas están fuera de tu control. Sólo puedes controlar tu actitud y lo que das todos los días, y luego los equipos toman decisiones con fines deportivos, pero también muchas veces con fines comerciales, porque es un negocio. Las finanzas tienen que cuadrar, tienen que funcionar y tiene que haber planes de futuro", decía hace unos días al respecto de su situación.

Salvo que San Antonio decida cortarle, como han hecho en Oklahoma con Abrines, Gasol se quedará relegado al puesto de secundario de lujo. Sus números están cayendo en picado, y en el último duelo fue más protagonista por su imagen junto a sus amigos Ricky Rubio y Raül López, este último asistente del base de Utah Jazz. Pau jugó sólo 7 minutos, en los que logró 5 puntos, 2 rebotes, 2 asistencias y un robo, pero San Antonio perdió 125-105 en la que ya es su cuarta derrota consecutiva.

Ante esta situación, Gasol quiere agotar todas las vías. Sólo le queda ser cortado, para lo cual también hay fecha límite: San Antonio debe hacerlo antes del 1 de marzo para romper el contrato y que el español se convierta en agente libre. En ese momento, podrá empezar a negociar con los equipos que desee y fichar para la próxima campaña.