Palo a Guardiola por dopaje
Josep Guardiola, en la foto con la camiseta del Brescia, llegó a Italia en 2001, tras desvincularse del Barcelona. Desde hace dos años juega en Qatar. E.F.E.
Pasan de ser ídolos a ver cómo sus brillantes trayectorias acaban manchadas por el fantasma del dopaje. Uno de los casos que más convulsionó el deporte español fue el de Pep Guardiola. El carismático capitán del Barcelona dio positivo por nandrolona en noviembre de 2002, cuando militaba en el equipo italiano del Brescia. El jugador, que lleva dos años en la Liga de Qatar, fue suspendido cuatro meses por la justicia deportiva, pero su caso fue llevado, por primera vez en la historia del fútbol italiano, a los tribunales ordinarios. Ayer, el Tribunal de Brescia dictó sentencia: siete meses de cárcel y 2.000 euros de multa.
 
Guardiola no tendrá que cumplir la pena al no contar con antecedentes penales, pero piensa luchar «hasta el final» para limpiar su nombre. Esta sentencia abre la vía a posibles investigaciones a los otros dos jugadores que dieron positivo por nandrolona en Italia, como Edgar Davids o Jaap Stam. Pero la lista de deportistas acusados de ‘hacer trampas’ es interminable.
 
Estos son algunos ejemplos:
 
Carlos Gurpegi: En el centro de la polémica desde que en 2002 dio positivo por nandrolona. El Comité de Disciplina Deportiva sancionó al del Athletic con dos años, pero sigue jugando a la espera del fallo de la justicia ordinaria.
 
Alberto García: En 2002 fue campeón de Europa de 3.000 y 5.000  y dio positivo por EPO. Su sanción de dos años finaliza el  9 de junio.
 
Amaia Piedra: La atleta bilbaína, campeona de España de 5.000, dio positivo por EPO en junio de 2004 y ha sido privada de su licencia para competir hasta 2007.
 
David Meca: En enero de 1999, el nadador de fondo dio positivo por nandrolona. Cumplió una suspensión de cuatro años y acabó demostrando su inocencia.
 
Johann Muehlegg: Su positivo por darbepoetina provocó que el COI le retirara las tres medallas de oro logradas para España en los Juegos de Salt Lake City 2002. En octubre de 2004 anunció su retirada del esquí. 
 
Tyler Hamilton: El ciclista estadounidense, campeón olímpico de contrarreloj, dio  positivo por transfusión sanguínea. Estará  lejos de las pistas hasta 2007.
 
Marion Jones: Su ex marido y los laboratorios Balco la acusaron de usar productos dopantes. Jones pidió una indemnización de 25 millones de dólares por difamación ante los tribunales.
 
James Toney: Podría perder la corona de los pesos pesados de la Asociación Mundial de Boxeo, lograda en abril, tras dar positivo.
 
John McEnroe: El ex tenista admitió haberse dopado durante seis años, aunque sin saberlo, con esteroides.
 
Dos grandes familias
 
Dejando a un lado los diuréticos y los estimulantes, las sustancias dopantes de entidad se agrupan en dos grandes familias: los esteroides anabolizantes, a los que pertenecen la nandrolona, la testosterona y el estanozodol, y las hormonas pépticas, donde se incluyen, entre otras, la EPO y la hormona del crecimiento. En ambos casos, los efectos que producen son similares. Su ingestión provoca el aumento de la musculatura, la fuerza y la disminución de la fatiga.