Estados Unidos y El Salvador han protagonizado uno de los partidos de baloncesto más desiguales que se recuerdan. Sucedió en el Torneo femenino de las Américas Sub-16, que se está disputando en Chile entre ocho selecciones en categoría cadete. El resultado final lo dice casi todo: 114-19 a favor de las norteamericanas.

El resultado respondió a la enorme diferencia de altura entre ambas plantillas: 1,86 metros de media en Estados Unidos por 1,72 de sus rivales. De hecho la jugadora salvadoreña más alta, Silvia Vega, está por debajo de la media americana, con 1,84 metros. Estados Unidos además cuenta con Lauren Betts, una chica de 15 años y 2,01 metros. La salvadoreña más bajita es Sofía Alfaro, que mide 1,52 metros, mientras que en Estados Unidos ese honor corresponde a Londynn Jones, con 1,68.

Estados Unidos ha ganado este campeonato en cuatro de las cinco ediciones disputadas (en la otra, en 2015, se impuso Canadá) y es la gran favorita para repetir este año. Sus próximos rivales son la anfitriona Chile y México.