Pablo Carreño
Pablo Carreño en la Copa Masters. EFE

El peor resultado para el tenis español en la primera ronda de Australia fue el de David Ferrer, que llegaba después de firmar semifinales en el torneo de Auckland, y que sucumbió ante Andréi Rubliov por 7-5, 6-7 (6), 6-2, 6-7 (8) y 6-2, después de tres horas y 50 minutos de dura lucha.

Ferrer concedió 21 puntos de rotura, y se vio desbordado por los 77 golpes ganadores del joven ruso, de 20 años, para acabar eliminado a las primeras de cambio en su décimosexta intervención en el primer grande de la temporada, donde fue semifinalista en 2011 y 2013.

Pablo Carreño, que este año parte por primera vez entre los diez primeros favoritos, se impuso en su debut al australiano Jason Kubler, invitado especial, de 24 años, y 243 del mundo, por 7-5, 4-6, 7-5 y 6-1, para avanzar en el cuadro donde ahora se enfrentará con el francés Gilles Simon, reciente ganador del torneo de Pune (India), y que solventó su comienzo ante el rumano Marius Copil por 7-5, 6-4 y 6-3.

El español, triunfador en la exhibición de Kooyong, sufrió durante tres horas y 31 minutos, pero al final sumó su victoria número 50 en pista cubierta.

En el cuadro femenino, Carla Suárez, una de las tres españolas que participan este año, se impuso a la polaca Magdalena French, de 20 años, 172 del mundo, que venía de la fase previa, por 7-5 y 6-3 en 91 minutos para igualar ya su actuación en el 2017.

La próxima rival de la jugadora canaria será la húngara Timea Babos, 57 del mundo, que produjo una de las sorpresas de la jornada al derrotar a la estadounidense Coco Vandeweghe, semifinalista el pasado año, y décima favorita, por 7-6 (4) y 6-2.