Javier Otxoa
En primer plano Javier Otxoa acompañado de su padre durante la vista inicial del juicio (EFE). Agencias

Los dos hermanos, ciclistas profesionales del equipo Kelme, fueron atropellados en una recta por Sebastián Fernández, ex coordinador de deportes de la universidad de Málaga., cuando entrenaban en una carretera.

Ricardo murió en el acto y Javier sufre secuelas físicas y neurológicas de por vida.

Javer Otxoa declaró el primer día del juicio. Ante el juez aseguró que no recuerda cómo ocurrieron los hechos y relató que el suceso ha cambiado su vida

Ochoa también declaró que desde el accidente no puede trabajar, no tiene amigos ni novia y que no sabe ni leer ni escribir.

El ciclista relató que cuando se entrena necesita estar acompañado, que sufre problemas de equilibrio y que padece jaquecas y dolores.

Un padre destrozado 

Por su parte, su padre que también declaró durante el juicio señaló que desde el accidente su hijo ha perdido emotividad, necesita a alguien que esté siempre con él y confirmó que sufre dolores y jaquecas.

Las declaraciones de padre e hijo se suman a un comunicado que entregó esta mañana un familiar de Ochoa en el que se aseguraba que Javier está "hundido en la muerte"'pero vivo tras vivir un calvario tanto físico como mental".

El juicio se celebra en la Sala de Jurado de la Audiencia Provincial de Málaga pero el juzgado encargado de celebrar el juicio es el de lo Penal número 8 de y está previsto que la vista oral continúe varios días.