La nadadora de sincronizada Ona Carbonell, con sus siete medallas
La nadadora de sincronizada Ona Carbonell luce las siete medallas conseguidas en los Mundiales de Natación de Barcelona. EFE

Las siete medallas (tres platas y cuatro bronces) del equipo español de sincronizada en los Mundiales de Natación de Barcelona han mejorado los logros de Shanghái 2011, donde fueron seis (una plata y cinco bronces). El éxito ha servido, además, como bálsamo después de una temporada convulsa, tras el despido de la entrenadora Anna Tarrés, en septiembre de 2012, y la renuncia de Andrea Fuentes, en enero de 2013.

Nos hemos unido como equipo y las medallas han sabido mejor

"Sí, ha sido un año muy difícil y complicado, pero todas hemos aprendido mucho. Nos hemos unido como equipo y las medallas han sabido mejor", asegura Ona Carbonell, la primera mujer que ha ganado siete medallas en unos Mundiales.

La barcelonesa ha asumido con 23 años el liderazgo del equipo, bajo la presión de las comparaciones con las anteriores solistas (Gemma Mengual y Fuentes), "con tranquilidad y confianza. Mis compañeras me han puesto muy fácil ser la líder".

Una familia más organizada

Carbonell explica a 20Minutos cuál ha sido el mayor cambio entre la época de Tarrés y la nueva comandada por Esther Jaumà: "Existe más organización y más planificación en los entrenamientos, pero lo mejor ha sido que toda la gente se ha volcado con nosotras. Desde los que trabajan en el Centro de Alto Rendimiento de San Cugat hasta los amigos o la familia. Estamos más integradas. Somos más una familia".

En esta familia aparece con fuerza en el equipo técnico la figura de la exnadadora Gemma Mengual, retirada el año pasado antes de los JJ OO de Londres 2012. "Siempre ha sido un referente para mí y una gran ayuda. Cada día del año ha estado a mi lado. Solo tengo palabras de agradecimiento para ella como persona, como compañera y como entrenadora", comenta Carbonell.

Vacaciones sin cloro

Ona todavía no se ha marchado de Barcelona "porque, ahora que he acabado de competir, me apetece disfrutar y ver desde fuera los Mundiales y apoyar a todo el equipo. Ya he estado animando en waterpolo, saltos de gran altura y natación".

Hay compañeros que no quieren ni ver el agua en vacaciones, pero a mí me encanta el mar

De la experiencia de competir en casa, destaca que no se olvidará "nunca de oír a la gente del Palau Sant Jordi gritar mi nombre. Las gradas se venían abajo. Casi no podíamos escuchar la música de los ejercicios. Es un recuerdo imborrable: nadar en Barcelona con la música de la canción de Montserrat Caballé y Freddie Mercury para los Juegos Olímpicos de Barcelona'92".

En la Ciudad Condal estará hasta que empiece sus vacaciones, el día 12 de agosto, rumbo "a Menorca". "Quiero desconectar. Hay compañeros que no quieren ni ver el agua, pero a mí me encanta el mar. Eso sí, el cloro de la piscina, ni verlo hasta que volvamos a entrenar". ¿Y cuándo será? "Creo que en septiembre, pero todavía no lo hemos hablado, ni lo quiero pensar ahora".