Ona Carbonell, Amaya Valdemoro y Lydia Valentín, campeonas de dibujos animados

  • Son reconocidas con el premio Supernenas por su divulgación de valores positivos vinculados al mundo del deporte y de la vida.
Las tres galardonadas con el Premio Supernenas, en las instalaciones del CAR de Madrid.
Las tres galardonadas con el Premio Supernenas, en las instalaciones del CAR de Madrid.
Cartoon Network

La nadadora Ona Carbonell, la exjugadora de baloncesto Amaya Valdemoro y la levantadora de pesas Lydia Valentín tienen en común una brillante trayectoria deportiva. Las tres han conseguido éxitos inalcanzables para la mayoría de los mortales, unos logros conquistados a base de esfuerzo, sacrificio y, sobre todo, una actitud ejemplar que les han convertido en referentes en España y el mundo.

Por todo ello y por promover valores como el afán de superación, el trabajo en equipo y la constancia, las deportistas serán reconocidas el Premio Supernenas, una distinción creada por el canal Cartoon Network para celebrar el 20 aniversario de la serie de dibujos animados. El galardón destaca de las deportistas “su divulgación de valores positivos vinculados al mundo del deporte y de la vida” y su labor como referentes femeninos.

La catalana es un icono de la sincronizada, ahora denominada ‘artística’, y a lo largo de su trayectoria se ha colgado más de 30 medallas internacionales entre Juegos Olímpicos, Europeos y Mundiales. Su fórmula: una rutina de entre ocho y diez horas de trabajo en la piscina, lo que suma cerca de 230 días al año en el agua. Sus numerosos éxitos cobran aún más valor porque Ona los ha conseguido sin descuidar los estudios ni sus diversos proyectos extradeportivos.

Valdemoro es considerada como una de las mejores jugadoras de baloncesto españolas de la historia y una leyenda de la Selección nacional. La alero conquistó un bronce mundial en cuatro participaciones y cinco medallas continentales en los ocho Eurobasket que disputó, con el oro de Francia 2013 como broche a su brillante carrera internacional. Además de diversos récords y premios individuales, en el palmarés dela madrileña brillan los tres anillos de la WNBA consecutivos que ganó con los Houston Comets entre 1998 y el 2000.

La halterófila Lydia Valentín no se queda atrás. Hace solo unas semanas revalidó los oros mundiales de arrancada y el total olímpico en Turkmenistán, donde también se colgó el bronce en dos tiempos. Puede presumir de ser campeona olímpica, del mundo y de Europa, pero uno de sus mayores logros está en haber persistido a pesar de que sus rivales no jugaban limpio. Las trampas de otras levantadoras le han salido caras a ella, ya que el dopaje de sus contrincantes en los Juegos de Pekín 2008 y Londres 2012, le privó de subir a sendos podios.

Con el paso del tiempo las tramposas fueron cayendo y Lydia reclamó sus medallas (recibió la plata de Pekín pero sigue esperando el oro de Londres) aunque no pudo saborear su momento de gloria olímpica. Esas decepciones no hicieron mella en Lydia, que se ha convertido en referente de su deporte y también del deporte limpio.

Los curriculums de estas campeonas rozan la ficción. Y si a sus éxitos les sumamos un comportamiento impecable dentro y fuera de la competición nos encontramos con tres referentes que bien podrían protagonizar su propia versión de la serie Supernenas.

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