Manuel Olmedo
Manuel Olmedo celebra el oro conseguido en el 1.500 en los Europeos de atletismo en pista cubierta de París. Kerim Okten / EFE

La delegación española ha logrado tres medallas más en los Europeos de atletismo en pista cubierta de París. Manuel Olmedo ha logrado el oro en el 1.500, Ruth Beitia la plata en salto de altura y Kevin López el bronce en los 800 metros.

España lleva ya cuatro medallas tras la plata lograda este sábado por Nuria Fernández en los 1.500 metros femenino.

El sevillano Manuel Olmedo consiguió la cima de su carrera deportiva al proclamarse campeón de Europa de 800 metros en pista cubierta, batiendo en un furioso esprint al turco Kemal Koyuncu, que había tirado toda la prueba.

Diego Ruiz, subcampeón continental dos años antes, tropezó y perdió todas sus opciones (noveno), mientras que a Higuero le fallaron las fuerzas en el momento decisivo y sólo pudo ser sexto.

Koyuncu partió como una bala y los llevó a todos en fila india, como si fuera un mitin. Los tres españoles se afincaron en el centro del grupo y le dejaron hacer. Pasó el mil en 2:28.81, y ahí Diego Ruiz fue víctima de los tropezones.

Olmedo se puso segundo al entrar en la última vuelta y sacó a relucir su punta de velocidad para obtener la medalla de oro con 3:41.03.

Beitia repite medalla

Ruth Beitia consiguió en París su sexta medalla en siete campeonatos internacionales bajo techo al obtener, con su mejor marca del año (1,96), el segundo puesto en la final de los Europeos en duelo con la italiana Antonietta di Martino, la única que saltó 1,99. 

Por primera vez en un campeonato internacional bajo techo, el sábado sufrió para acceder a la final. La discípula de Ramón Torralbo, que el año pasado fue subcampeona del mundo en Doha, arrastra desde hace meses molestias en la espalda que la obligaron a modificar los entrenamientos, prescindiendo de ejercicios imprescindibles como los multisaltos verticales o las pesas.

París era "el primer campeonato sorpresa" para ella porque no sabía, en tales condiciones físicas, cual era su sitio actual, en su penúltimo año de carrera deportiva.

Empezó a saltar en 1,82, falló una vez en 1,87 pero después superó a la primera 1,92 y 1,96, mejorando ya en un centímetro su mejor marca del año.

Con esa altura se aseguró la medalla, porque sólo ella, la italiana Antonietta di Martino -las dos a la primera- y la sueca Ebba Jungmark -a la tercera- superaron esa marca. Faltaba por adjudicar el orden del podio. Di Martino superó 1,99 y sus dos rivales fallaron.

Beitia supo sacar provecho de las ausencias de la número uno mundial, la croata Blanka Vlasic, y de la alemana Ariane Friedrich. Por delante de ella en el ránking estaban la italiana Antonietta di Martino, líder mundial con 2,04, las rusas Svetlana Shkolina (2,00) y Mariya Kuchina (1,97) y la búlgara Venelina Veneva (1,97).

Bronce para López

Kevin López consiguió la medalla de bronce en los Europeos en pista cubierta al llegar tercero en la final de 800, mientras su compañero de entrenamientos Luis Alberto Marco, subcampeón dos años antes, sufrió un tropiezo y llegó quinto.

La victoria fue para el polaco Adam Kszczot con 1:47.87, seguido de su compatriota Marcin Lewandowski y de Kevin López (1:48.35).

Marco tomó la cabeza, como siempre. Pasó los 400 en 54.55, mientras Kevin López cerraba el grupo, pero un tropezón con el alemán Robin Schembera dejó fuera al subcampeón de Europa.

El atletismo español, que había acumulado hasta ahora cinco medallas de oro en 800, no consigue un título en las cuatro vueltas desde hace quince años, cuando Roberto Parra deslumbró en el Globe de Estocolmo.

"Los hombres de Paco", como ya se conoce a Marco y a Kevin López en el mundillo atlético por entrenarse a las órdenes de Francisco Gil, se jugaban mucho en la final parisina.

Kevin López competía con la presión de ser, con sólo 20 años, el más rápido de los finalistas esta temporada (1:46.06). Marco, con la de ser, a sus 24, el subcampeón de Europa y saber que no estaba en pista, porque renunció al torneo, el único que le ganó en Turín 2009, el ruso Yuri Borzakovsky.

La amenaza procedía de Polonia. Adam Kszczot obtuvo la medalla de bronce el año pasado en el Mundial de Doha con sólo 20 años, y Marcin Lewandowski, de 23, fue campeón de Europa al aire libre en Barcelona. La efebocracia, instalada en el 800 europeo.