Ayer se confirmaron los peores augurios sobre la lesión de rodilla que se produjo Ricardo Oliveira el pasado 1 de noviembre en la Champions ante el Chelsea. El delantero brasileño, que se perderá el Mundial de Alemania 2006, tendrá que pasar por el quirófano y será baja un mínimo de seis meses. Oliveira, que tiene roto el ligamento cruzado anterior y, parcialmente, el ligamento externo, se someterá a la operación a finales de esta semana o a principios de la próxima. 
 
El peligro es Joaquín
 
En el Sevilla, también los brasileños adquirieron ayer protagonismo. El centrocampista Adriano Correia avisó del peligro que tiene el equipo bético por la banda derecha con Joaquín Sánchez. «El principal peligro del Betis viene por la banda derecha con Joaquín. Tendremos que taparlo bien», comentó el medio. Su compatriota Daniel Alves también se refirió ayer al choque, del que destacó la importancia del ambiente. «El ambiente te empuja solo, no hace falta que nadie te motive porque vives el partido», dijo Alves, quien añadió que estos partidos «suelen ser muy equilibrados».