Números 1 del Draft: pocas estrellas, muchos estrellados en la NBA

De izda a dcha: Kwame Brown, Lebron James y Michael Olowokandi, tres números uno del Draft.
De izda a dcha: Kwame Brown, Lebron James y Michael Olowokandi, tres números uno del Draft.
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La NBA se nutre cada año de nuevos jugadores a través del Draft que tiene lugar en junio. Momento en el que todas las miradas se centran en el número 1, es decir, aquel jugador que se supone que es el mejor de todos los universitarios de EE UU, europeos… que ese año entran en la elección. Una elección en la que los peores equipos de la liga tratan de hacerse con la pieza que les falta para iniciar su reconstrucción, su mejora, su intento para ingresar cuanto antes entre los mejores y, por qué no, optar al título en pocos años.

Echando la vista atrás, se dan circunstancias que ponen en cuestión a muchos números 1. No hablamos ya de si los ‘primeros de la clase’ son determinantes para la consecución de éxitos por parte del equipo que los escoge, ya que generalmente se trata de franquicias que vienen de realizar malas temporadas y no cuentan a corto plazo con equipos de gran potencial. Se trata aquí de evaluar si esas estrellas, a lo largo de sus carreras demostraron ser el número 1, y la historia dice que si nos remontamos 20 o 30 años atrás, comprobamos que pocas veces esas ‘estrellas’ han dado muestras de serlo, mientras que otros jugadores, elegidos puestos más atrás que los primeros, han llegado mucho más lejos.

Independientemente del equipo en el que jugaron, y de si sus propietarios han hecho buenos movimientos en los despachos para rodear a estas presuntas estrellas de jugadores de calidad para triunfar, evaluamos si el jugador en concreto demostró su etiqueta de número 1, o bien se diluyó entre la mediocridad de otros muchos que pasan por la liga sin pena ni gloria, mientras otros (no números 1) cuentan sus temporadas por presencias en playoffs, All Star, títulos individuales y, sobre todo, colectivos.

El MVP y el anillo: no es cosa de números 1

De todos los Nº 1 desde 1980, sólo seis han logrado, al menos, un trofeo de MVP (mejor jugador de la temporada): Hakeem Olajuwon, David Robinson, Shaquille O'Neal, Allen Iverson, Tim Duncan y Lebron James. Aunque Iverson y James no tienen un título de la NBA.

Habría que añadir a este selecto grupo a jugadores que influyeron de manera decisiva en la consecución de títulos para sus equipos como son Mark Aguirre (Pistons) y James Worthy (Lakers). Y otro grupo que, sin ganar el anillo, han sido o son grandes jugadores y fundamentales en sus equipos: Pat Ewing y Chris Webber (con ellos, sus equipos –Kings sobre todo en el caso de C-Webb y Knicks en el de Ewing- alcanzaron niveles que no han vuelto a igualar).

¿Números 1? No para la NBA

Estos son algunos números 1 del Draft de la NBA que no han demostrado serlo:

Década de los 80

En la década de los 80 encontramos algunos casos. En 1980, los Warriors de Golden State eligieron al pívot Joe Barry Carroll en un draft en el que no habían demasiadas estrellas universitarias, pero que contaba con Kevin McHale, que fue elegido por Boston. Carroll apenas jugó 10 años en la liga sin llegar nunca a ser la estrella que se suponía, mientras que McHale (miembro del Salón de la Fama de la NBA y uno de los 50 mejores jugadores de la historia de la liga) fue pieza clave en los Celtics que en los 80 lograron tres campeonatos.

También en esta década encontramos algunos casos a los que las lesiones provocaron un rápido declive de lo que se presuponían carreras prometedoras: Ralph Sampson (Houston, 1983), Brad Daugherty (Cleveland, 1986), Danny Manning (L. A. Clippers) y Pervis Ellison (Sacramento, 1989). Ninguno ganó un título, pero en algunos de estos casos hay que decir que la mala suerte (en forma de lesión) se adueñó de sus aventuras en la NBA. Lesiones, graves todas ellas, que llevaron a prontas retiradas y salidas de la mejor liga del mundo. Sampson, dueño de aquella famosa canasta que eliminó a los Lakers en el 86, acabó en la ACB jugando algunos partidos con el Unicaja de Málaga. El caso de Daugherty es el más grave. Jugó a muy buen nivel sus años de profesional, pero la espalda le obligó a retirarse cuando sólo tenía 28 años.

Década de los 90

Un nombre sobresale sobre todos los elegidos como número 1 esta década. Michael Olowokandi, seleccionado en el 98 por los Clippers. En aquel Draft, Olowokandi fue el ‘elegido’ por delante de nombres como Dirk Nowitzki, Paul Pierce, Vince Carter, Antawn Jamison, o el mismísimo Rashard Lewis (éste entró en segunda ronda), quien jugó la temporada pasada la final de la NBA con Orlando.

Sólo dos de los seleccionados en primera posición en los 90 han logrado llegar a ser considerados grandes estrellas: Shaquille O'Neal y Tim Duncan.

De la ‘clase de los 90’ salieron grandes individualidades, como ‘Big Dog’ Robinson, Allen Iverson, Chris Webber o Elton Brand… Pero en sus mejores años no consiguieron liderar equipos hasta lo más alto de la competición. Robinson logró el anillo en 2005 en los Spurs, pero ahí ya mandaban nombres como Duncan, Parker o Ginobili.

Muchas estrellas y analistas de la liga, como Charles Barkley, empezaron a poner en duda si el Draft incluía a los mejores jugadores jóvenes del planeta, lo que provocó que se empezase a mirar fuera de las fronteras con mayor interés. Algo que ha llevado a que los primeros puestos de la última década estén llenos de jugadores no estadounidenses ni universitarios. De hecho, en los últimos 10 años hemos visto como tres de las 10 primeras elecciones eran extranjeros: un jugador chino (Yao Ming), un australiano (Andrew Bogut) y un italiano (Andrea Bargnani).

2000- 2009: sin anillo

La clase de los últimos 10 años no tiene un número 1 que sepa lo que es colocarse el anillo de campeón.

Desde luego, si existe un gran candidato ese es Lebron James (Cleveland Cavaliers), pero el resto parecen más alejados. El otro gran número 1 de esta década, Dwight Howard, pívot de los Magic, acabó derrotado por los Lakers en las finales de 2009 y anulado por Pau Gasol.

Precisamente, el draft de Gasol tiene como curiosidad el que los Lakers se deshiciesen de Kwame Brown para adquirir a Gasol. Brown fue el número 1 del draft de 2001, el mismo en el que Gasol fue seleccionado con el 3, el mejor puesto español hasta la fecha.

¿Cuántos han demostrado merecerlo?

En resumen, si repasamos las carreras de los ‘número 1’ desde los 80, podríamos concluir que apenas la tercera parte (como mucho 10 de 30) merecieron serlo.

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