Gómez Noya celebra su triunfo en la línea de meta.
Gómez Noya celebra su triunfo en la línea de meta. (EFE). Juan Carlos Hidalgo / EFE

Tam, tam, tam. Las piernas de Javier Gómez Noya son dos baquetas que marcan un ritmo, uniforme y constante, sobre el asfalto de las pruebas de atletismo de todas las Copas del Mundo de triatlón. Tam, tam, tam. El concierto del gallego prosiguió este domingo en Madrid, donde se impuso con solvencia en la Copa del Mundo que acogió la capital de España en el circuito de la Casa de Campo, un trazado en el que logró su primera victoria en la Copa del Mundo,en 2006, y en donde los españoles acumulan cuatro presencias consecutivas en el podio.

"Nunca ha sido fácil ganar en Madrid", señalaba Gómez Noya el sábado, antes de afrontar la cita madrileña. No lo sería, pero lo pareció gracias a su estilo. Cubrió el recorrido, de 1.500 metros a nado, cuarenta kilómetros en bici y diez más de carrera a pie en un tiempo oficioso de una hora, 56 minutos y 24 segundos. Un tiempo poco destacable, demasiado marcado por la intensa lluvia que azotó a los atletas en el segmento de la bicicleta. "¡Menuda lluvia! Hemos hecho dos segmentos de natación", bromeaba un triatleta español, retirado mediada la carrera.

Gómez Noya, que logró su décima victoria en la Copa del Mundo, estuvo en cabeza en la natación y no se dejó sorprender en la bicicleta. Al iniciar la carrera a pie, impuso su tremendo 10.000. Un tambor turbodiésel. Gómez Noya aventajó en 19 segundos al ruso Ivan Vassiliev, segundo, y al británico Alistair Brownlee, que entró a medio minuto del campeón gallego.

"Ha sido una carrera de supervivencia -señalaba Noya, que ha ganado todas las pruebas de Copa del Mundo, tres, que ha disputado-. A pie hemos corrido todos bastante lentos, porque teníamos las piernas como piedras del frío. Pero creo que he sido el que menos mal lo he pasado en la bici". "He recuperado la moral tras el séptimo puesto en el Europeo de Lisboa", añadía.

Menos suerte tuvo Iván Raña, que se fue al suelo en un circuito donde siempre ha tenido actuaciones brillantes. Una caída que le dejó cortado y que, ante el tormentón, le acabó empujando a abandonar.

Seis de seis para Fernandes

Si el dominio de Noya fue rotundo, el de la portuguesa Vanessa Fernandes en la prueba femenina fue avasallador. Otro tambor en el 10.000. Fue dejar el segmento de la bicicleta, a cuyo final llegó acompañada por la suiza Daniela Ryf y las británicas Helen Tucker y Hollie Avil, ponerse las zapatillas, dar cuatro largas zancadas y volar.

Fernandes ha ganado las seis pruebas de la Copa del Mundo que se han disputado hasta la fecha en Madrid. "Pero nunca es fácil, aunque me salió bien romper la carrera", sonreía tras la prueba. "Siempre intentas hacer algo diferente. Y en esta ocasión vine a Madrid a probarme, teniendo en cuenta que el circuito ciclista es muy similar al de Pekín".

Fernandes acumula veinte triunfos en la Copa del Mundo y ya es la plumarquista de la competición tras desempatar con la australiana Emma Carney, doble campeona del mundo y ganadora de 19 pruebas.

Tucker fue segunda, a poco más de un minuto de la triatleta portuguesa. Ryf, casi a minuto y medio, concluyó en tercera posición. La española Marina Damlaimcourt concluyó la 24.ª, a más de ocho minutos.