Novak Djokovic
Novak Djokovic, en la final de Wimbledon 2018 EFE

Novak Djokovic vuelve a brillar tras dos años de calvario. El serbio se impuso a Anderson en la final de Wimbledon por 6-2, 6-2 y 7-6 (7-3) y conquista su decimotercer Grand Slam 25 meses y diez días después de lograr la victoria en Roland Garros 2016.

El año 2016 marcó el inicio de sus problemas en el codo derecho. Cayó en segunda ronda en el Open de Australia y en Roland Garros, que empezó con buenas sensaciones, se acabó topando con Thiem en cuarta ronda. Los resultados no acompañaban y empezaba a perder posiciones en el ránking ATP.

En Wimbledon apareció la esperanza y un atisbo de recuperación de la senda de la victoria, pero el codo atacó de nuevo. Se vio obligado a retirarse en cuartos de final ante Berdych por lesión y apenas un mes después anunciaba que renunciaba al US Open y ponía fin así a la temporada. Se confirmaba el duro momento: Djokovic se caía del Top 10 por primera vez en diez años.

Operación y regreso a las pistas

Djokovic, tras seis meses de baja, decidió participar en el Open de Australia a pesar de los problemas en el codo y dijo adiós en la ronda de octavos. El dolor seguía haciendo acto de presencia y no consiguió alcanzar su mejor nivel en su regreso a las pistas.

En febrero de 2018, el tenista anunció que había pasado por el quirófano para poner fin a la lesión en el codo derecho que le había acompañado en los dos años anteriores. Durante ese periodo, visitó a diferentes médicos con la esperanza de evitar la cirugía, pero el dolor y la imposibilidad de desarrollar su mejor tenis le obligaron a tomar la decisión.

Una vez superados los problemas en la extremidad, se fue consumando el regreso a la élite del tenista serbio.

Todavía le quedaba un pequeño rescoldo del calvario en el camino: en Roland Garros se topó con la sorpresa del torneo, Marco Cecchinato, quien, tras lograr la gesta de 'cargarse' a 'Nole', cayó ante Thiem.

El partidazo ante Nadal y la 'paliza' a Anderson

Como si los meses sumido en la oscuridad fueran ya un vago recuerdo, Djokovic confirmó su buen momento en uno de los mejores partidos que ha presenciado el All Englands Club en los últimos años. Cinco sets para el recuerdo ante Rafael Nadal a quien, por la ausencia de tie-break en el quinto, terminó ganando en la manga decisiva por 10-8.

Es, sin duda, el momento que mejor ilustra el ascenso de De Djokovic tras los meses de ausencia. Acceder a la final de Wimbledon tras acabar con el gran favorito en la pelea por el título.

En la final ante Anderson, el serbio mostró un nivel incontestable y regresó a la gloria poniendo fin a su etapa oscura, por fin, dos años después.