El París Saint Germain ganó 2-3 al Rennes en la primera semifinal de la Copa de la Liga francesa, en la que fue expulsado Kylian Mbappé en su reaparición, y jugará la final de la competición, la quinta consecutiva, que le enfrentará al ganador del Mónaco-Montpellier.

Pero Mbappé no fue el único nombre propio del partido.

Neymar lo fue y también por algo malo, en este caso una acción. El brasileño protagonizó un gesto, uno de los más feos de su carrera, al amagar con levantar a un rival del suelo y luego retirarle la mano.

Una acción que ha hecho que las críticas le lluevan al crack del PSG, al que han qacusado de humillar al contrario.