Spurs y Jazz
Boozer -Utah- y Duncan -Spurs- luchan mano a mano por conseguir el balón. REUTERS
Otra exhibición más con el alero Tim Duncan y el base Tony Parker de protagonistas que permitieron a los Spurs de San Antonio vencieron de forma contundente -109-84- a los
Jazz de Utah y clasificarse por tercera vez en los últimos cinco años a las Finales de la NBA.

La victoria la consiguieron en el quinto partido de las finales de la Conferencia Oeste que ganaron por 4-1 en una serie disputada al mejor de siete.

Los Spurs no hicieron ningún tipo de concesiones y desde el comienzo con un parcial de 14-0 dejaron a los Jazz sin reacción y convencidos que tal vez tendrían que haber estado mucho antes de vacaciones de verano.

Mientras que el equipo tejano también las tendrá temporales a la espera de conocer quien será su rival del en las terceras Finales de la NBA que van a disputar en los últimos cinco años.

Esta vez no hubo ni suspense ni rival que inquietase a los Spurs, como había sucedido en los dos partidos anteriores disputados en el Energy Solutions Arena, simplemente se vio un espectáculo deportivo carente de emoción y de buen baloncesto.

La diferencia de 19 puntos en el primer cuarto después que los Spurs consiguieron un parcial de 34-15 acabó con la poca audiencia de televisión que aún le quedaba a la serie.

Ahora, los Spurs, que confirmaron que son un equipo ganador, pero carente de espectacularidad y carisma, tendrán que esperar para conocer si los rivales en las Finales serán los Pistons de Detroit o los Cavaliers de Cleveland (2-2) cuando comiencen las Finales el próximo jueves, en San Antonio, sin importar el ganador.

Si los ganadores son los Pistons, los de San Antonio tendrán la oportunidad de revancha de las últimas Finales de la NBA

Si los ganadores son los Pistons, tendrán la oportunidad de revancha de las últimas Finales de la NBA que disputaron en el 2005 y perdieron contra los Spurs, mientras que si llegan los Cavaliers, la gran atracción individual será el alero LeBron James, al que todos ven como el único que puede salvar el espectáculo individual.

Duncan y Parker con 21 puntos cada uno encabezaron el ataque de los Spurs que tuvieron un 51,3 por ciento de acierto en los tiros de campo y anotaron todos los jugadores de la plantilla menos el alero Robert Horry.

El escolta argentino Emanuel Ginóbili, que en el cuarto partido había sido la gran figura y héroe del triunfo decisivo, esta vez se quedó con sólo 12 puntos después de anotar 4 de 8 tiros de campo, incluidos 2 de 4 triples, y 2 de 2 desde la línea de personal, capturó cinco rebotes y dio una asistencia en 20 minutos de acción.

Su compatriota, el pívot Fabricio Oberto volvió a salir de titular y fue el mejor hombre en el apartado defensivo al conseguir 10 rebotes con siete puntos y dos asistencias en 29 minutos que jugó.

Los Jazz, que llegaron a San Antonio sin ningún tipo de motivación después de haber perdido el cuarto partido, salieron al AT&T Center para intentar ver cual era la disposición que tenían los Spurs de cara al partido y de inmediato se dieron cuenta que no era otra que la de ganar y asegurar el pase a las Finales.

Los Jazz llegaron a San Antonio sin ningún tipo de motivación después de haber perdido el cuarto partido

Después que los Spurs anotaron ocho tiros consecutivos a canasta, los Jazz dieron por concluido el partido y el resto no fue más que cumplir el expediente con el alero ruso Andrei Kirilenko que cumplió al anotar 13 puntos.

El base Deron Williams y el alero reserva Matt Harpring aportaron 11 puntos cada uno, siendo los otros dos jugadores que anotaron en doble dígitos, pero los Jazz se quedaron con sólo un 38,2 por ciento de acierto en los tiros de campo.

El alero estrella del equipo, Carlos Boozer, esta vez no hizo acto de presencia y se quedó con sólo nueve puntos (3 de 10 tiros de campo), capturó 12 rebotes y repartió cuatro asistencias.

Boozer fue el que mejor definió el estado ánimo de los Jazz cuando antes que diese comienzo el partido dijo que nadie pensaba que podrían haber llegado a las finales.

"Supuestamente no éramos nosotros los que tendrían que estar aquí para enfrentarnos a los Spurs", comentó Boozer.

El entrenador de los Jazz, Jerry Sloan, también mostró sus intenciones cuando desde el primer cuarto metió a jugar al novato Ronnie Brewer, que hasta ahora no lo había hecho en ningún partido de la fase final.