Dominique Wilkins, Vince Carter y Michael Jordan
De izda a dcha: Dominique Wilkins, Vince Carter y Michael Jordan. ARCHIVO

Dentro de pocos días (el 13 de febrero) asistiremos, como cada año a estas alturas, al fin de semana de las estrellas en la NBA. Una cita que cuenta con varios atractivos, aunque sin duda el más vistoso es el concurso de mates. Una competición que, para bien o para mal, ha dado que hablar… El año pasado, por ejemplo, se pusieron en entredicho las votaciones por las que Rudy Fernández no accedió a una finales que parecían preparadas de antemano para enfrentar a ‘Superman’ Howard frente a ‘kriptonita’ Robinson. Algo que vendía más, algo que puso de manifiesto que la NBA necesita más héroes para engordar su lista de jugadores idolatrados. Puestos que Howard y 'Krypto-Nate' Robinson podrían ocupar sin problemas, y no así un escolta español, que parecía deber contentarse con haber llegado hasta el concurso. Unas votaciones, las del concurso de mates, que en más de una ocasión han generado polémica.

¿Quién habría ganado aquel concurso de mates entre Jordan y Wilkins en 1988 si no se hubiese celebrado en Chicago?

El concurso de mates está lleno de capítulos controvertidos, de ediciones en las que se ha hablado de mates espectaculares, pero también de decisiones con las que parte del público y la prensa no estaban de acuerdo. Para la mayoría, habría dos o tres ‘matadores’ que estarían por encima del resto en la historia de este concurso: Michael Jordan, Dominique Wilkins y Vince Carter. Tres nombres, sin embargo, cuyos reinados podrían estar cuestionados por una u otra razón:

Michael Jordan: el legendario escolta de los Bulls ganó dos de las tres ediciones en las que participó (1987 y 1988). En Seattle (1997) su victoria fue incontestable, pero la de Chicago (1988), quizá el mejor concurso de mates de todos los tiempos, provocó que surgieran voces que hablaron de injusticia. Jordan ganó a Dominique Wilkins con el famoso mate desde la línea de tiros libres, pero la prensa reservó un rincón al día siguiente para (aparte de alabar a Jordan) cuestionar la forma en que se habían valorado los mates de ‘Air’, por un lado, y los de ‘Nique’, por otro, quien mostró su disconformidad en público por las votaciones, lo que avivó la llama de la controversia. No hubo una siguiente vez, y la duda siempre quedará: ¿quién hubiese ganado de haberse celebrado el concurso en una ciudad que no fuese la de Jordan?

Aunque los más románticos ven a Erving, Jordan o Wilkins como los grandes matadores de la NBA, el efecto 'Vince Carter' en la Liga fue demoledor y cambió el mate por completo

Dominique Wilkins: el alero de los Hawks ha sido, sin duda, el ‘matador’ que mejor aunaba estilo y potencia en la liga. Ganó, como Jordan, dos concursos (en 1985 y 1990). En el 85 derrotó en la final a Jordan con cierta autoridad, pero su triunfo en 1990 también estuvo cuestionado. Llegó a la final frente a un joven y desconocido jugador de Sacramento llamado Kenny Smith, que se lo iba a poner muy difícil, especialmente por la imaginación con que endulzaba sus mates, mucho más originales que los de Wilkins, que resultaba repetitivo. Sus machaques eran los mismos que en el 84, 85, en el 86 y en el 88. Seguían siendo perfectos en cuanto a ejecución pero carecían de otro componente que hace grande este tipo de concursos, la originalidad. Smith dejó a todos boquiabiertos con un mate en el que botaba el balón por debajo de sus piernas de espaldas a la canasta, éste rebotaba en el tablero, volvía las manos de Smith, que lo machaba de espaldas (puedes verlo en este enlace). Pero la NBA tenía una deuda con Wilkins desde aquel concurso contra Jordan del 88. Dominique ganó un algo que no le pertenecía. Los jueces aprovecharon que Smith, un jugador sin mucho tirón, cometió un error en uno de sus mates para darle la estocada final (en forma de nota bajísima) que ponía el título en manos de Wilkins.

Vince Carter: si Julius Erving y Elgin Baylor supusieron una primera revolución en el mundo del mate en la NBA, Jordan y Wilkins supusieron la segunda, con Carter llegó la revolución con mayúsculas. Los mates de Carter (entonces en Toronto Raptors) eran algo fresco en la liga, nadie había volado como él. Cada partido de los Raptors era una exhibición de ‘Air Canada’. El concurso de 2000 sólo certificó lo que muchos ya sabían: era el mejor ‘matador’ de la NBA de la nueva generación (para muchos, el mejor que ha habido cuando estaba en plenas facultades físicas) y sus acrobacias en el aire no estaban al alcance de nadie. Carter ofreció un repertorio de mates en el concurso del año 2000 que será siempre recordado. Sólo participó en ese concurso, por lo que sería injusto ponerle por encima de Jordan y Wilkins en este apartado del juego.

Nate Robinson puede pasarlos a todos

Nadie ha ganado más de dos concursos de mates. Dominique Wilkins, Michael Jordan, Harold Miner, Jason Richardson y Nate Robinson han levantado trofeo en dos ocasiones. Este año, Nate Robinson, de New York Knicks, tiene la oportunidad de conseguir su tercera corona de mejor matador.

La cosa este año va de 'bajitos': Krypto Nate (1.75) defiende título ante el favorito, Shannon Brown (1.93)

El caso del ‘bajito’ jugador (bajito en la NBA, pues mide 1,75) de los Knicks es de los que encanta en la NBA. Pese a estar limitado a la hora de efectuar sus mates, debido a su altura, en sus participaciones ha conseguido encandilar a público (especialmente a los niños) y jurado gracias a dos cosas: su esfuerzo por superar a jugadores decenas de centímetros más altos, y la imaginación que ha añadido a sus participaciones: en su segundo trofeo, el año pasado, se disfrazó de ‘kriptonita’ (vestimenta y balón verdes) y batió en la final a ‘Superman’ Howard (quien le sacaba hasta 50 centímetros de altura con los brazos hacia arriba), al que saltó por encima en el mate que le dio la victoria.

Robinson tendrá que vérselas este año con el gran favorito, el base de los Lakers Shannon Brown. Favorito incluso del que será gran ausente y que todos esperan que algún día aparezca en esta competición, Lebron James. James ha afirmado esta semana que está seguro de que el concurso de este 13 de febrero lo ganará Brown. Los fans de Brown han creado una web donde se puede ver qué es capaz de hacer el gran rival de 'Krypto-Nate'.

El padre del mate nunca ganó... en la NBA

Si nos ceñimos estrictamente a lo que son los concursos de mates de la NBA, Julius Erving, considerado como el pionero y gran impulsor de esta forma de acabar jugadas de ataque, nunca ganó el concurso, aunque sí participó en varios. Sí ganó el primer gran concurso de estas características, pero fue en la ABA (en el 76), no en la NBA, cuyo primer ganador (en el 84) fue Larry Nance.

El vencedor más joven

Kobe Bryant es el jugador más joven que ha ganado este concurso. Lo hizo en 1997, aunque a decir verdad, los mejores mates de Bryant se han visto en los partidos y no en aquel concurso.

Los blancos la saben meter, pero menos

Siempre se ha dicho aquello de “los blancos no la saben meter” en referencia a la menor capacidad atlética que demuestran de cara al aro. Por eso, el nombre de Brent Barry tiene su importancia en este concurso. Ha sido el único blanco en ganar esta competición desde que existe (1984). Lo hizo en 1996.

Otros, como Rex Chapman, Chris Andersen, y el propio Rudy Fernández se ha encargado de demostrar que el caso de Barry no es algo especial, y que los blancos (aunque menos) también saben machacar, aunque todos recuerden aquel nefasto concurso de 2005 de Andersen, que le valió las burlas de media NBA.