Juan Carlos Navarro
Juan Carlos Navarro, plata en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. EFE

A un puñado de deportistas que lo han ganado todo, los términos de 'derrota agridulce' o 'plata que sabe a oro' les suena a cuento chino después de haber tenido contra las cuerdas a Estados Unidos y finalmente tener que conformase con la plata. "Nosotros habíamos venido aquí a ganar. Hasta dentro de unas horas o unos días no sabremos valorar lo que hemos conseguido. Ahora estamos fastidiados", el pensamiento de Pau Gasol resumía el del resto de compañeros.

"¿La clave? Bueno, hay muchas. Quizás en el último cuarto hemos fallado un par de tiros y ellos sí los han metido", recordaba Calderón. "Pero les hemos obligado a jugar el partido perfecto y dar el 100%. Ellos no podían haber jugado mejor que hoy. Hemos demostrado a la gente que sabemos de qué va esto del baloncesto".

Les hemos obligado a jugar el partido perfecto

"La mentalidad era jugarles de tú a tú, algo complicado, pero lo hemos conseguido. Lo que pasa es que físicamente están muy bien y es difícil pararles", añadía Navarro, prodigioso en la primera parte. "Me he sentido bien hasta que se me ha acabado el depósito. Estoy orgulloso de haber jugado esta final".

Para Felipe Reyes, no era solo una final olímpica, era algo más especial. "Ahora voy a pensar y descansar, pero en un principio este ha sido mi último partido con la selección". Navarro no fue tan claro como Reyes sobre su futuro, pero también dejó una reflexión: "Llevo doce años jugando con la selección, sin descanso. Esta temporada para mí ha sido muy mala, así que tendré que pensar qué hago en el futuro".

En el bando contrario, todo eran alabanzas para España. "Son un gran equipo y podían habernos ganado", declaró Kevin Durant, el mejor jugador de la final.

Mientras, Kobe Bryant volvía a demostrar su amor eterno por Pau: "Es enorme y hoy lo demostró. ¿Qué le dije al final del partido? Que le quería, y que descansara para la temporada".

La rueda de prensa de Juan Carlos Navarro y Scariolo también dejó un momento simpático, cuando un periodista le preguntó al español si le gustaría probar suerte en la NBA. Tras unos segundos, el escolta catalán respondió: "Bueno, ya he jugado un año en la NBA", dijo el escolta, que jugó una temporada en los Memphis Grizzlies.