Neymar y Nasser Al-Khelaifi
Neymar, en su presentación con el presidente del PSG, Nasser Al-Khelaifi. EFE

Nasser Al-Khelaïfi, presidente del PSG, ha sido imputado por corrupción activa relativa a la candidatura de Catar para organizar el Mundial de atletismo de 2017, que finalmente se disputó en Londres. El magnate ya había sido declarado testigo asistido en marzo en la información judicial abierta en París, que también investiga el concurso de los Juegos Olímpicos de Rio 2016 y Tokio 2020.

La Oficina Financiera Nacional sospecha de dos transferencias irregulares por valor de 3,15 millones de euros en septiembre y octubre de 2011, cuando Doha optaba a ser sede. El intercambio económico se produjo entre la empresa Oryx QSI, de la que Al-Khelaïfi es propietario junto a su hermano, y la compañía Papa Massata Diack, que pertenece al hijo de Lamine Diack, expresidente de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF).

Al-Khelaïfi no compareció la semana pasada ante el juez, alegando que tenía que asistir a un torneo de fútbol en Catar: la Copa del Emir, y ha sido imputado por correo electrónico.

El Mundial 2019 sí se disputará en el emirato, del 28 de septiembre al 6 de octubre.