"Estoy feliz por este inicio. Es un comienzo positivo con un buen resultado y hacerlo sin jugar un partido oficial desde hacía meses es siempre un poco más difícil, pero comencé con sentimientos positivos. Por supuesto que hay cosas que mejorar y los partidos me lo proporcionarán. Las victorias son lo más importante ahora", señaló Nadal ante los medios tras el partido.

El balear recalcó que se encuentra "bien" y que estuvo "sin problemas" en la rodilla. "Si no me hubiese sentido listo no estaría aquí. El año pasado fue muy bueno, pero largo. Empecemos otro e intento no pensar demasiado en lo que sucedió el anterior", advirtió.

"Siempre tengo dudas, lo he dicho cientos de veces. Creo que las dudas son buenas porque cuando las tienes es porque no eres demasiado arrogante, tienes respeto por tu rival y por el juego y porque no te crees increíblemente bueno, pero al mismo tiempo tenía la confianza de que estaba listo", prosiguió el manacorí.

El número uno del mundo aseguró que no necesita "revisar" su realidad actual después de haber vuelto a tener un gran año y a encaramarse al primer lugar del ranking. "Sé donde estoy, no pienso demasiado en este tipo de cosas, sólo en estar listo para el siguiente torneo. En mi deporte las cosas cambian muy rápido y necesitas estar listo para aceptar todos los desafíos", admitió. "Sé que esto no será para siempre y quiero disfrutar todos los momentos que pueda pasar en estos recintos históricos", agregó.

Este fue su primer partido oficial ya sin su tío y mentor Toni, "la persona más importante" de su carrera en su 'box'. "No puedo pensar todo el día en si es extraño o no, tengo que seguir delante y creer en el equipo que tengo. Soy afortunado de tener a Carlos (Moyà) y el resto del equipo es un gran apoyo", zanjó.