El manacorí, que todavía no había cedido un set en la presente edición del torneo parisino, exhibió su tradicional solidez sobre la arcilla francesa y no concedió ni una ocasión de 'break' en los dos primeros parciales ante un rival que mejoró sus prestaciones a partir de la segunda manga.

De hecho, se puso pronto 5-0 arriba en un parcial inicial que solventó en media hora y en el que solo permitió que su rival sumase un juego. Goffin cedió también su primer saque del segundo set, que Nadal cerró con un nuevo quiebre para encarrilar su victoria.

Aun así, el belga no se rindió y puso contra las cuerdas al once veces campeón de Roland Garros en un gran tercer set; comenzó a llevarse casi todos los intercambios, sólido además desde el fondo de la pista, y su premio llegó en el noveno juego, donde en su segunda oportunidad quebró el servicio del balear. Goffin confirmó la rotura en el siguiente juego y forzó la cuarta manga.

Su resistencia, en cambio, cayó ante un Nadal que no dio opción en el set definitivo. Un 'break' en el cuarto juego permitió al de Manacor enfilar su camino hacia el triunfo, que selló después de dos horas y 50 minutos de juego.

Ahora, se citará en octavos de final con el argentino Juan Londero, que eliminó al francés Corentin Moutet tras un largo encuentro decidido en tres horas y media (2-6, 6-3, 6-4, 5-7, 6-4).

Por contra, Carreño tuvo que retirarse tras sentir un pinchazo en su muslo derecho en su partido ante Paire. El asturiano, número 57 del mundo, desperdició dos oportunidades de 'break' al comienzo del primer set, que terminó cediendo después de que el tenista galo enlazase cuatro juegos ganados de manera consecutiva.

Sin embargo, el español se repuso para ponerse 4-1 arriba en la segunda manga, con la que consiguió igualar la contienda al materializar dos roturas. Ya en la tercera, donde dejó pasar hasta cuatro pelotas de quiebre, el de Gijón se vio obligado a abandonar con molestias musculares después de caer en el 'tie-break'.