Nadal y Del Potro
Nadal y Del Potro, tras el partido. Michael Fiala / REUTERS

Un brillante Rafael Nadal se clasificó para las semifinales de Indian Wells al superar con claridad al argentino Juan Martín Del Potro en dos sets, por 6-2 y 6-4, en una hora y 49 minutos de partido.

Aún no pienso en una hipotética final con Federer, ni se me ha pasado por la cabeza"

El tenista español se verá las caras mañana con el estadounidense Andy Roddick, que
se deshizo del serbio Novak Djokovic.

Nadal, número uno del mundo, se mostró muy seguro con su servicio a lo largo de toda la primera manga. Pronto consiguió romperle el saque al argentino y ponerse 2-1, una pequeña ventaja que no dejó escapar.

Del Potro, inmerso en sus primeros cuartos de final en Indian Wells, tuvo que ser atendido con 3-2 en el marcador por molestias en su muñeca derecha.

Al volver, el jugador de 20 años no pudo evitar un nuevo 'break' del español, que no dejó lugar a la especulación en el siguiente juego y se apuntó el set, en 46 minutos.

Reclamaciones

En la segunda manga no cambió demasiado el panorama. Nadal neutralizó de primeras el servicio del argentino, quien estuvo a punto de igualar a dos juegos.

Del Potro, número seis del mundo, reclamaba que alguna bola de Nadal se había ido fuera. Eso le desconcentró, y pasó de estar a punto del 'break' a perder 3-1.

Fue el momento clave del partido. Podía haberle servido de recuperación a Del Potro, pero lo desechó. Aprovechó la situación Nadal para romper el saque con un revés que se coló por donde menos lo esperaba su rival.

Al mallorquín, que cedió su saque cuando podía haber finiquitado el partido, le bastó con volver a asegurar de nuevo su servicio -esta vez en blanco- para llevarse el partido y certificar la cuarta victoria en su carrera frente a Del Potro, que nunca ha ganado a Nadal.

 

"Momentáneo"

"Todo esto es momentáneo y va a pasar; si no lo supiera, en el futuro la castaña sería bastante grande", dijo tras el partido.

"Al fin y al cabo, la vida da bastantes vueltas; hoy puedo estar aquí como número uno y dentro de cinco o diez años, ser como cualquier otra persona. En el futuro espero ser eso, alguien normal y corriente", sostuvo el manacorí, cuya actitud al respecto le parece "lo normal".

"No creo que sea un tema de mantener los pies en el suelo", explicó. "El que no lo hace es el que comete el error; hay que estar preparado para asumir el éxito y también la bajada. Si uno se va muy para arriba, tiene que bajar mucho más después", argumentó con sencillez.

"Aún no pienso en una hipotética final con Roger, ni se me ha pasado por la cabeza
", admitió. "Él lo va a tener también complicado contra Murray, así que ojalá pueda jugar contra él, porque querría decir que yo he llegado también a la final", apostilló.