Nadal
El tenista español Rafael Nadal celebra un punto, en una foto de archivo EFE

El tenista español Rafa Nadal se clasificó para su cuarta final en Wimbledon, al doblegar al local Andy Murray en semifinales (6-4, 7-6(6) y 6-4), y buscará el domingo ante el checo Tomas Berdych su segundo entorchado en Londres.

El número uno del mundo sentenció su partido en tres mangas ante un público volcado con su tenista, que sólo fue capaz de hacer un 'break' al español en todo el partido y que acabó cediendo su saque en el juego definitivo del tercer 'set', en un duelo que presenció el futbolista inglés David Beckham junto a su hijo mayor Brooklyn.

El manacorí no desplegó un juego brillante, pero tampoco cometió erroresEl manacorí no desplegó un juego brillante, pero tampoco cometió errores, lo que le permitió aprovechar los escasos fallos de su adversario para llevarse el partido y acabar con las ilusiones de una nación que no ven un finalista británico desde que lo fuera Henry 'Bunny' Austin en 1938.

Así, Murray, avalado por su buen saque --15 'aces'-- llevó la iniciativa en los primeros compases, en los que fue mucho más agresivo, pero Nadal se puso en ventaja al aprovechar los dos únicos fallos del escocés para convertir el primer 'break' del choque (5-4).

Aunque sufrió para cerrar la manga, como suele ser habitual en él, aprovechó su tercera bola de set para ponerse al frente (6-4) tras un parcial sumamente igualado en el que el mallorquín sólo cometió un error no forzado.

Los 'breaks', decisivos

El de Dunblane seguía presionando a Nadal en el segundo set y llevaba más la iniciativa con el resto, pero no consiguió convertir ninguna de las dos bolas de rotura que tuvo y la manga tuvo que decidirse en el 'tie-break'.

En él, Murray logró la primera ventaja (2-0), pero el manacorí recuperó el 'mini-break' (2-2). Una doble falta del pentacampeón de Roland Garros permitió al británico gozar de la primera bola de set (6-5), pero la férrea defensa de Nadal, le impidió llevarse la manga ya que el manacorí tiró de su calidad para poner el 2-0 en el electrónico.

Murray no se dio por vencido en el tercer set

No obstante, el escocés, espoleado por el público que abarrotaba la Central del All England Tennis Club, no se dio por vencido y gozó de su premio al ponerse al frente al inicio del cuarto set, en el que Nadal, muy impreciso, cometió cuatro errores consecutivos para ceder el primer 'break' de duelo (1-0).

Nadal no se puso nervioso y supo esperar su oportunidad para devolverle la rotura a Murray, y la ocasión le llegó en el octavo juego. Murray cedió una ventaja que consiguió contrarrestar, pero la segunda bola de 'break' se acabó convirtiendo en un juego para el español, que empataba (4-4) y disponía de saque para ponerse por delante.

Rafa no perdonó en su saque y le pasó la presión a Murray, que no fue capaz de superar y volvió a ceder su servicio superado por el vendaval de Manacor, que volvió a surgir en el momento preciso para alcanzar su carta final de Wimbledon, la primera en la que su rival no será el suizo Roger Federer.

"Será raro no jugar con Roger"

Al término del encuentro, Nadal tuvo unas palabras de recuerdo para Roger Federer, su rival en las tres ocasiones en las que el de Manacor llegó al último partido.

Ha estado siete veces en la final y es un jugador espectacular"Será raro no jugar la final contra Roger Federer, porque ha estado siete veces en la final y es un jugador espectacular", dijo Nadal.

El mallorquín explicó que la victoria, a pesar de haber sido en tres mangas, había sido muy dura ya que "contra Andy (Murray) siempre hay que dar lo mejor porque es uno de los rivales mas fuertes del mundo" y "la verdad es que se merece ganar un Grand Slam".

Por último, el número uno del mundo reconoció que los triunfos le han servido para afrontar de mejor manera los momentos importantes de los partidos. "La victoria en Roland Garros me ha dado confianza para afrontar sin nervios los puntos decisivos como ha pasado hoy en el 'tie-break'", confesó.