nadal montreal
Nadal celebra su victoria contra Mathieu (Efe). EFE

El choque se presentaba como un duelo generacional, pues se enfrentaba Agassi, uno de los tenistas con un palmarés más amplio y exitoso, con el español, que, sin duda, se ha convertido en el jugador revelación de la temporada y en una de las promesas más firmes con vistas al futuro más próximo.

El partido estuvo marcado por la lluvia, lo que obligó a suspender momentáneamente el juego al principio del segundo set. Nadal, que demostró encontrarse en un momento de forma excelente, se mostró muy seguro con su saque y desesperó a su rival, que debía tomar muchos riesgos para conseguir superar al español, se defendía con fiereza y no daba nunca una bola por perdida.

Este es el primer gran torneo que el español se adjudica en su carrera en una superficie distinta a la tierra batida, en la que hasta ahora había firmado sus mejores resultados.

En esta temporada, el manacorí, vigente campeón de Roland Garros, ha ganado tres Masters Series, los dos anteriores, el de Montecarlo y Roma sobre tierra batida.