Munúa, condenado
Gustavo Munúa, momentos antes de entrar ayer en el Juzgado de Betanzos (Cabalar / EFE).
El Depor aún no ha castigado a Gustavo Munúa por el puñetazo que le dio al otro guardameta del primer equipo, Dudú Aouate, el pasado 11 de enero y por el que le tuvieron que dar ocho puntos de sutura en el ojo izquierdo, pero el uruguayo fue ayer condenado a seis meses de prisión por el titular del Juzgado de Primera Instancia Número 3 de Betanzos, Carlos Villarino, pena que le será conmutada por 3.600 euros.

El fiscal Luis Anguita impulsó la causa de oficio. Ayer, el uruguayo Munúa, que reconoció su agresión al portero israelí, aceptó el escrito de acusación presentado en el trámite de juicio rápido al que fueron citados ambos y también el club gallego por su responsabilidad subsidiaria en el caso de que Aouate decidiera solicitar una indemnización, cuestión que no se produjo ayer. Sin embargo, el israelí se reservó el derecho de solicitarlo más adelante.

Tras el juicio, Aouate comentó: «He venido porque me han mandado, para decir la verdad. La he dicho y a partir de ahora lo más importante es el equipo». Munúa decidió no hacer declaraciones.

Siguen apartados

Los dos guardametas continúan entrenándose apartados de la primera plantilla. Aun así, el Depor decidió a principios de semana archivar el expediente disciplinario que le abrió a Dudú Aouate y mantenérselo a Gustavo Munúa.

El portero israelí está dispuesto a pedir disculpas a la plantilla, pero no a Munúa, por unos comentarios en los que calificó de «injusta» su suplencia.

Lotina: «Quería otra oportunidad»

El entrenador del Depor, Miguel Ángel Lotina, confesó ayer que el lunes «estaba como loco porque el presi no me llamara. Quería otra oportunidad». El ‘presi’. Augusto César Lendoiro, se la ha dado, pero, seguramente, si los blanquiazules no derrotan el domingo al Valladolid, será su último partido en el banquillo coruñés: «Nuestra clasificación me hace entender las presiones».