Penalti
Momento en el que Nacho hace penalti sobre Cristiano. EFE

El Mundial de Rusia 2018 es el primero en el que los árbitros cuentan con una nueva ayuda: el Video Assistant Referee, popularizado ya bajo las siglas VAR. Esta herramienta, que opera ya en algunas ligas europeas, se introducirá en la española dentro de dos meses y aún es una gran desconocida, como se pudo comprobar este viernes durante el Portugal-España.

A los dos minutos de partido, Cristiano Ronaldo se adentró en el área española por un costado y Nacho, su compañero en el Real Madrid, le derribó. “Sé que le toco, intento retirar la pierna”, admitió luego el defensa español. El árbitro del partido, el italiano Gianluca Rocchi, señaló la pena máxima.

“Ahora dirán que no es penalti, me imagino”, avanzó en Telecinco José Antonio Camacho. El exseleccionador se refería al VAR, que esperaba que acudiera a corregir lo que él consideraba una decisión desacertada del árbitro. Sin embargo, uno de los principios elementales del VAR es que su labor no es rearbitrar, sino avisar a los árbitros de un error flagrante en situaciones decisivas muy determinadas.

La jugada entre Cristiano Ronaldo y Nacho es, en el mejor de los casos, interpretable. De hecho, el defensa admite el contacto. El VAR sólo podría haber alertado a Rocchi en caso de que el portugués le hubiera engañado con un piscinazo inequívoco. El videoarbitraje está para salvar al colegiado de un error manifiesto, no para rearbitrar.

El VAR es silencioso

“Vamos a aclarar un poco esto”, pidió Camacho, que admitió estar “un poco desconcertado”: “¿Es penalti o no es penalti?”, preguntó cuando Ronaldo ya había transformado el lanzamiento engañando a David De Gea. “Para nosotros no es penalti, ya lo pueden decir los nueve del VAR”, añadió.

"A Rocchi le habrán dicho que hay contacto", aventuró en la misma transmisión el reportero Juanma Castaño; “los del VAR le han dicho que ha acertado”, añadió el narrador, Manu Carreño. En realidad, el VAR no comunica al árbitro sus aciertos ni va comentando con él las jugadas polémicas. Su labor es silenciosa y limita sus comunicaciones: para evitar que se reanude el juego mientras aún se está revisando una jugada, por ejemplo, y por supuesto para recomendarle que acuda al monitor a revisar una jugada con un error flagrante. Y en este último caso, la decisión última también corresponde al árbitro, que no tiene por qué cambiarla pese a la alerta del VAR.

No eran nueve las personas encargadas de revisar las jugadas del Portugal-España, pero sí un amplio equipo liderado por otro italiano, Maximiliano Irrati, el VAR del partido, que ya hizo esta labor en el duelo inaugural del campeonato entre Rusia y Arabia Saudí. Como asistentes (AVAR), contó con la ayuda de sus compatriotas Daniele Orsato y Paolo Valeri, ambos exárbitros, y del chileno Carlos Astroza.