Marruecos
La selección de Marruecos, último rival de España en la fase de grupos del Mundial de Rusia 2018. EFE

España se juega su pase a octavos de final del Mundial de Rusia 2018 frente a Marruecos, una selección ya eliminada al no haber puntuado en ninguno de sus dos primeros partidos. Sin embargo, el equipo de Fernando Hierro no lo tendrá tan fácil como los números pueden dar a entender.

Entrenada por el francés Hervé Renard, exitoso trotamundos del fútbol africano, Marruecos se ha caracterizado por su planteamiento valiente y, muy a su pesar, también por su falta de mordiente en los últimos metros. Con un poco más de puntería, su suerte en el torneo habría sido muy distinta.

Al contrario que los puntos de su casillero, otros datos hablan bien de Marruecos, que ha disparado tantas veces como España (27) sumando los dos partidos. En ambos ha llevado además el peso del juego, en cuanto a posesión y ocasiones de gol.

Marruecos llegó a Rusia tras diez partidos sin perder con el mismo fútbol atrevido de sus dos últimas derrotas: laterales de largo recorrido rodeados de cuatro centrocampistas talentosos. España quizá le quite el balón como no hicieron Irán y Portugal, pero probablemente también le dará más espacios que aquellas.

Caras conocidas

Otros factores considerables son la sobreexcitación -Marruecos, que jugó demasiado alterada contra Portugal, no tiene ya nada que perder- y la motivación: varios de sus futbolistas juegan en España, como los titulares Munir (Numancia), Achraf (Real Madrid) y Amrabat (Leganés), que es junto a Ziyech el hombre más peligroso. En el banquillo hay otros conocidos de los aficionados españoles, como Fajr (Getafe), Bono (Girona) y En-Nesyri (Málaga).