Decenas de seguidores de la selección de Irán se congregaron este domingo por la noche a las puertas de un hotel de Saransk. En el edificio ha pasado la noche otro equipo, Portugal, su último rival en la fase de grupos de este Mundial de Rusia 2018. Ambas selecciones tienen opciones de meterse en octavos de final y los aficionados no pretendían sino alterar el descanso de los futbolistas de Fernando Santos.

El ruido en mitad de la noche era monumental, perceptible de forma nítida en las habitaciones. Buena muestra de ello es que Cristiano Ronaldo se asomó a la ventana de la suya y, mediante gestos, pidió a los iraníes que guardaran silencio y les dejaran dormir. La escena, con la silueta del delantero del Real Madrid, fue captada por el canal portugués TP1.

Un duelo trascendental

Aunque alguna carambola -alentada por una hipotética derrota de España ante Marruecos en el otro partido restante del grupo, que se juega a la misma hora- permitiría que ambas selecciones accedieran a la siguiente fase, lo más probable es que una de las dos, Irán o Portugal, quede eliminada este lunes. El empate favorece a la campeona de Europa, que tiene un punto más (4, por 3 de Irán).