El Mundial de rugby, el reto de la cerveza en el ensayo de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020

Aficionados al rugby, en una de las instalaciones del Mundial 2019 de Japón.
Aficionados al rugby, en una de las instalaciones del Mundial 2019 de Japón.
EFE

El Mundial de Rugby 2019 de Japón ha inundado el país nipón de aficionados de todo el mundo que disfrutan de una competición que arrancó este jueves y se prolongará hasta el 2 de noviembre. Este deporte va unido al consumo de cerveza de sus seguidores, que en la edición de Inglaterra 2015 consumieron 1,9 millones de litros, sumando una media de más de 27.000 litros por partido.

Las grandes cantidades de cerveza que harán falta para abastecer a los 400.000 hinchas hasta el final del Mundial llevó a las autoridades a pedir a los establecimientos hosteleros que ampliaran sus existencias, ya que se espera que los extranjeros beban aproximadamente cuatro veces más que los japoneses, según el comité organizador.

Es por ello que Heineken, patrocinador del torneo, incrementó la producción en un 80% para que Japón no se quede seca. Además, hosteleros como Tsuyoshi Ohta, propietario de una cadena con un centenar de locales, vieron una oportunidad única sus existencias, según Bloomberg.

"Los bebedores japoneses generalmente bajan el ritmo después de dos o tres pintas, pero los hinchas extranjeros pueden beber durante tres horas al mismo, a veces incluso hasta cuatro o cinco horas", afirma Ohta, que almacenó siete veces más existencias de las habituales.

La mayor parte de la cerveza se venderá en los estadios (1,3 de los 1,9 millones de Inglaterra 2015 se despacharon en los recintos deportivos), en gran parte, gracias a los más de 1.650 vendedores ambulantes, denominados Uriko, que proporcionarán la bebida directamente en los asientos de los seguidores durante los juegos.

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