El Abierto de Francia, segundo 'grande' de la temporada, vivió así su primera cita importante. Aunque se alejó el protagonismo de la pista Philippe-Chatrier, que habitualmente acapara los focos, pues antes del sorteo se recordaron las obras de remodelación de todo el recinto y el estreno de la nueva pista Simone-Mathieu.

"El nuevo estadio es increíble. Estoy muy feliz de ver los progresos que ha habido en la Philippe-Chatrier, las mejoras en todo son impresionantes", comentó el propio Nadal durante el acto, apareciendo como segundo cabeza de serie y tras haberse quedado con cierta incertidumbre, por no saber el nombre de quién será su rival para el debut ni tampoco para la hipotética segunda ronda.

Sí se percató de que el belga David Goffin, número 30 del ranking mundial, podría cruzarse en su camino para la tercera ronda. Para horizontes futuros, en su ruta aparecería el japonés Kei Nishikori y luego el griego Stefanos Tsitsipas o el suizo Roger Federer; este último regresa a Roland Garros cuatro años después.

Habiendo esquivado hasta una hipotética final a Djokovic, nº 1 del mundo, el balear fue preguntado sobre sus opciones de conquistar su duodécimo título sobre la tierra batida parisina. "Bueno, ya veremos. Hoy ha sido el primer día de entrenamiento aquí en París. He tenido una sesión buena, intensa. Pero no se sabe, cada año es diferente", afirmó.

Así, se centró en los elogios hacia las remodelaciones de todo el complejo y el aspecto impoluto de esa pista Simone-Mathieu. "Siempre son buenas noticias ver que los torneos se esfuerzan por mejorar y por dar un mejor servicios a todos, jugadores y aficionados", aseguró al respecto.

Del resto de la 'Armada' española, Roberto Bautista se enfrentará al estadounidense Steve Johnson, Jaume Munar y Roberto Carballés a sendos jugadores procedentes de la 'qualy', Albert Ramos al serbio Laslo Djere, Pablo Carreño al portugués João Sousa, Pablo Andújar al italiano Matteo Berrettini, Fernando Verdasco al británico Daniel Evans y Feliciano López al croata Ivo Karlovic.

Por otra parte, la hispano-venezolana Muguruza debería subir su nivel en caso de ganar sus dos primeros compromisos y demostrar que puede estar más arriba de lo que, en principio, refleja el hecho de que sea la cabeza de serie nº 19 del cuadro femenino.

La ucraniana Elina Svitolina o la estadounidense Venus Williams podrían estar esperándola en tercera ronda, mientras que la también yanqui Sloane Stephens sería una rival muy dura en octavos de final y la neerlandesa Kiki Bertens quizá se cruzaría en las semifinales.

Además, en lo referente al resto de representantes españolas, Sara Sorribes debutará contra la belga Alison Van Uytvanck y Carla Suárez, ejerciendo como cabeza de serie nº 28, hará lo propio frente a la ucraniana Dayana Yastremska.