El técnico del Chelsea José Mourinho, detenido recientemente por no querer que unos agentes de policía se llevaran a su perro, no ha tardado en hablar.

Lo ha hecho para el diario portugués A Bola, donde ha criticado que ocho agentes de policía acudieran a su casa en la capital británica, para llevarse a su perro por razones sanitarias, cuando Londres estaba en "alerta roja" terrorista.

"En un día de alerta roja en Londres, por haber sido detenidos cuatro terroristas, cómo es posible que hayan ido a mi casa por causa de un perro. Es una vergüenza".

El técnico, que fue detenido por obstrucción a la justicia y permaneció cuatro horas en comisaria por oponerse a que pusieran en cuarentena a su mascota, negó que su perro hubiese viajado al extranjero y regresase al Reino Unido sin haber recibido las pertinentes vacunas.

"Dije a los policías que esperaran un poco, entré en casa, donde mis hijos no paraban de llorar, mandé al perro a Saint-Tropez (Francia) y regresé 15 minutos después", dijo con ironía el entrenador del Chelsea.

Mourinho explicó que cuando los policías le preguntaron dónde había estado ese espacio de tiempo les contestó que era un "hombre invisible", afirmación que terminó con la paciencia de los agentes, que decidieron detenerle por obstrucción a la justicia.

"Voy hasta el fin del mundo por el perro (un yorkshire terrier) y por causa de todo este circo montado a mi alrededor", aseguró Mourinho, que criticó las filtraciones de la policía a los medios de comunicación británica, que le esperaban en su casa al salir de la comisaria en plena madrugada.

El controvertido entrenador, que pidió a la prensa que "dejen en paz" a su familia, indicó que sus hijos están "más o menos tranquilos" al saber que el perro está bien, pero que "sufren" por no poder estar con su mascota.