Mourinho
El entrenador del Real Madrid, el portugués José Mourinho, comparece ante los medios. EFE

Valorar la trayectoria de Mourinho en estos tres años en el Real Madrid desde una visión única y exclusivamente deportiva es una labor complicada y aparentemente inútil. Se trata de un entrenador que no deja indiferente a nadie: o le quieres o le odias. Sin más.

Ha conseguido plantar cara e incluso superar al gran Barça

Ese sentimiento que despierta en todo aficionado al fútbol hace que se le juzgue con una venda en los ojos; las filias y fobias de cada uno parecen hacer tarea imposible realizar un balance ecuánime y justo sobre su papel en el Real Madrid en estas tres temporadas. Los tres títulos (una Liga, una Copa y una Supercopa) es el balance que deja el portugués, escaso para su prestigio y las expectativas que levantó su llegada.

Cuando el entrenador portugués fichó por el Real Madrid el objetivo era doble: por un lado, acabar con la hegemonía del FC Barcelona, gran dominador del fútbol europeo de la mano de Pep Guardiola y por otro lado lograr la décima Champions para el club. Mourinho venía de lograr ese doble objetivo con el Inter, club con el que eliminó al Barça en semifinales para posteriormente levantar la 'orejona'.

No cabe duda de que, si bien el ciclo del Barça no parece del todo agotado, si que al menos ha conseguido plantar cara al coloso culé. En los ocho trofeos nacionales en los que se han visto las caras, una Supercopa para cada uno, dos ligas y una Copa para el Barça y una Liga y una Copa para los madridista. Cierta igualdad, aunque suene a insuficiente. En Europa, tres semifinales seguidas, pero ningún título.

ÉXITOS

- La Liga de los récords: Probablemente, el mayor logro del Real Madrid de Mourinho. En la temporada 2011/12, el conjunto madridista cuajó una Liga espectacular, batiendo entre otros récords el de puntos (100), el de goles (122) y el de victorias (32). Su triunfo en el Camp Nou, con un Cristiano demoledor, fue la guinda de un año arrasador.

- Una Copa del Rey y una final. La primera de ellas fue el primer gran éxito del portugués. En un partido trabado, marrullero y que dejó muchas secuelas por los numerosos enfrentamientos entre los jugadores madridistas y culés, el Real Madrid venció al Barça en la prórroga por 1-0 gracias a un golazo de Cristiano Ronaldo. Era la primera derrota del Barça de Pep ante el eterno rival.

En la segunda de ellas, tras derrotar al Barça en las semifinales con una superioridad no vista hasta el momento, los blancos no pudieron en la final con el Atlético, que por fin rompió su maldición en los derbis.

- Tres semifinales de Champions consecutivas. Tras seis temporadas consecutivas sin ni siquiera superar los octavos de final de la competición, encadenando ridículo tras ridículo y no haciendo honor al título honorífico de mejor club del siglo XX, la llegada de Mourinho supuso la vuelta a la élite continental.

Se ha quedado a las puertas de la gloria en tres ocasiones consecutivas

La maldición de los octavos de final se acabó en el primer año de Mourinho. El Olympique de Lyon, bestia negra de los madridistas en las anteriores temporadas y último verdugo del equipo blanco no resisitió la fortaleza blanca y acabó goleado en el Bernabéu.

Después de superar con comodidad al Tottenham, esperaba el Barça en las semifinales. La primera gran prueba para Mourinho como entrenador blanco. Un planteamiento rácano y la expulsión de Pepe -justa para algunos, injusta y determinante para el luso- acabó con victoria del Barça en el Bernabéu (0-2) y anticipo de la eliminación tras el empate en el Camp Nou (1-1).

El segundo año el Real Madrid de Mourinho repitió el guión del primero. Una buena primera fase de clasificación, cruces de octavos y cuartos de final sin excesivas dificultades y el mura en las semifinales. Esta vez fue el Bayern el que se cruzó en el camino de la Décima del Real Madrid. Una eliminatoria igualada a más no poder desembocó en la lotería de los penaltis y la moneda cayó del lado alemán. La mala fortuna impedía a los blancos volver a una final justo diez años después de la última que disputaron.

La tercera temporada del luso, la actual, ha sido la más accidentada. Una fase de grupos irregular, una dramática eliminatoria ante el Manchester United, un cruce afortunado ante el Galatasaray y otra vez un equipo alemán se ha cruzado en el camino del Real Madrid. Se rozó la gloria de la remontada en la vuelta, pero la eliminación volvió a ser el resultado. El gran objetivo del madridismo y razón fundamental del fichaje de Mourinho, la conquista de la Décima, se desvanecía.

- Parece haberle tomado la medida al Barça. Si en los primeros enfrentamientos, la superioridad culé era manifiesta, la situación ahora es al contrario. Mourinho parece haber dado con el equipo perfecto para plantar cara al Barça. En 2012 el Madrid ganó en el Camp Nou y le derrotó en la Supercopa; esta temporada ha sacado 4 de los 6 puntos posibles en liga y, finalmente, le eliminó en 2013 en la Copa del Rey. Las tornas se han invertido.

FRACASOS

- Una Liga perdida en diciembre. Una cosa es no ganar la Liga pero pelearla hasta el final, como sucedió en su primera temporada, y otra cosa es darla por perdida en el mes de diciembre. El mensaje de Mourinho siempre fue que la competición estaba perdida y que era imposible remontar la diferencia de puntos con el Barça. El equipo no creyó en sí mismo en ningún momento, algo impropio del club.

Rendirse en la última Liga, lo peor deportivamente de su paso por el Madrid

- La Décima no llegó. El objetivo primordial del Real Madrid es, temporada tras temporada, la Liga de Campeones. Es el equipo que más veces ha ganado esta competición y el madridismo reclama la Décima desde hace muchas temporadas.

Las tres semifinales de Champions no son un mal resultado, no cabe duda, pero no son el objetivo del club. Sin victoria, no hay éxito.

- El 5-0 en el Camp Nou. El primer 'palo' para Mourinho en su etapa en el Real Madrid llegó en su primer duelo ante el Barça. Los culés pasaron por encima de los madridistas en un partido totalmente desequilibrado y en el que los locales abusaron de su rival. El partido acabó con una patada brutal de Ramos a Messi que evidenció la impotencia blanca. Una 'manita' para la historia.

- División en el vestuario. Su mala relación con algunos de los pesos pesados ha sido clave en la marcha de Mourinho del Real Madrid. Sus disputas con Sergio Ramos han sido notorias y ha tenido algunos problemas con Cristiano, con Özil y con Pepe, pero han sido sus desencuentros con Casillas uno de los principales motivos de que el portugués abandone el club blanco.