Lorenzo, Márquez y Pedrosa
Lorenzo, Márquez y Pedrosa, en el podio. EFE

Lograr ocho podios de nueve posibles sólo puede indicar una cosa, y es que el motociclismo español goza de muy buena salud y los resultados obtenidos en el Gran Premio de San Marino ni fueron los primeros ni, probablemente, serán los últimos de la temporada.

El pleno español en Moto3 y MotoGP, unido a la primera y tercera posición de Moto2, con lo que se firmaba la vigésimo tercera ocasión, desde que el campeonato del mundo tiene sólo tres categorías, en que todos los pilotos vencedores eran de la misma nacionalidad, vuelven a evidenciar la excelente salud y competitividad de los nuestros representantes en el mundial de la especialidad.

La presente temporada lleva camino de convertirse en un auténtico paseo triunfal para los pilotos españoles

Al igual que ya sucediese en 2010, con Marc Márquez en 125 c.c., Toni Elías en Moto2 y Jorge Lorenzo en MotoGP, la presente temporada lleva camino de convertirse en un auténtico paseo triunfal para los pilotos españoles, que carrera tras carrera se erigen en protagonistas de sus categorías.

La "fiesta" comenzó en la más pequeña de las categorías, en la que Alex Rins (Estrella Galicia 0'0 KTM) y Maverick Viñales (KTM) se pelearon hasta el final de la misma por la victoria, con Alex Márquez y un desdibujado líder del mundial Luis Salom como "convidados de piedra" sin muchas opciones de escribir su propia oda, al menos en el caso del segundo.

Alex Márquez lo intentó, remontó algo el terreno cedido al principio de la carrera pero al final sucumbió al ritmo de sus rivales y debió conformarse con la tercera plaza, mientras que Viñales volvió a perder el mano a mano que le enfrentó a Rins, quien ahora ya se encuentra escasamente dos puntos de él y con Luis Salom cada vez más cerca de ambos.

Faltan por disputarse cinco pruebas de la categoría y Salom tiene una ventaja de 19 puntos respecto a Viñales y 21 con Rins cuando hay todavía 125 puntos para repartir en lo que queda de campeonato.

Continuó en Moto2 cuando el japonés Takaaki Nakagami comenzó muy bien y por momentos dio la impresión de que podía, al fin, conseguir su primera victoria mundialista, pero al final tuvo que sucumbir a la presión de su rival de turno, el español Pol Espargaró, al que una victoria, sabedor de que el líder del mundial y por tanto su rival al título estaba muy atrás, le valía una importante cantidad de puntos.

Así, Espargaró apretó y Nakagami no pudo resistir la presión de su rival y por cuarto gran premio consecutivo se tuvo que conformar con la segunda posición.

En el mundial de Moto2 se estrechan las diferencias y ahora Redding "sólo" tiene 23 puntos de ventaja respecto a Espargaró.

Lorenzo no se rinde

Jorge Lorenzo, por su parte, le ha vuelto a restar puntos al líder del mundial, el piloto de Repsol Honda Marc Márquez, pero el debutante de todos los récords tampoco es que falle en exceso y eso que ayer reconoció que por dos veces se equivocó.

Aún así, Márquez cuenta con una renta de 34 puntos que debiera ser más que suficiente en las cinco carreras que faltan por disputarse, pues en una exhibición de madurez Márquez se dio cuenta de que tras los errores cometidos Jorge Lorenzo era prácticamente inalcanzable y se conformó con consolidar una segunda plaza que era casi igual de buena.

Así, Márquez dio por bueno un segundo lugar que le permitía acabar por delante de su propio compañero en el equipo Repsol, Dani Pedrosa, y todo un Valentino Rossi, al que superó como una exhalación en su remontada.