Tres mosqueteros y una dama saltarina
Castrejana dice OK con el pulgar del dedo. (Alberto Estéve / EFE)
El burgalés Juan Carlos Higuero (3.44.41), que se situó en cabeza de los 1.500 metros en la segunda vuelta, se colgó el oro en la prueba reina de los Europeos de Atletismo en Pista Cubierta, que terminaron ayer en Birmingham (Inglaterra), gracias a un poderoso sprint que hizo inútil el arreón final de los otros dos mosqueteros españoles: el leonés Sergio Gallardo (3.44.51), plata; y el madrileño Arturo Casado, bronce.

Al cruzar la meta, Gallardo y Casado hicieron varias reverencias a Higuero. Es el segundo triplete del atletismo español, tras el conseguido por Martín Fiz, Diego García y Alberto Juzdado en maratón en Helsinki 1994.

Más lejos que nadie

La jornada empezó con el triunfo de la logroñesa Carlota Castrejana en una final de triple salto de altísimo nivel. Las cuatro primeras realizaron sus mejores marcas del año y Castrejana batió el récord de España, tanto en pista cubierta como al aire libre, al saltar 14,64 metros en su tercer y último intento. Se trata del primer oro en saltos para una atleta nacida en España, ya que el anterior fue el de Niurka Montalvo, de origen cubano, en Sevilla 1999.

Además, la siempre fiable Marta Domínguez y Miguel Quesada lograron el segundo puesto en los 3.000 m y en los 800 m, respectivamente. La excelente cosecha de nueve medallas –el presidente de la Federación, José María Odriozola, había «calculado seis»– situó a España quinta en el medallero final.

Quiñónez abrió el camino

Los Europeos de Birmingham comenzaron el viernes con la medalla de bronce de Jackson Quiñónez, ecuatoriano nacionalizado, en 60 metros vallas (7.65). El sábado, Concha Montaner saltó hasta los 6,69 m en longitud para recoger su medalla de plata y el gran favorito para los 3.000 m, Jesús España, tuvo que conformarse con el tercer puesto (8.02.21).