Morata
El delantero del Real Madrid, Álvaro Morata, celebra un gol en el Santiago Bernabéu. EFE

Mourinho sorprendió a todos apostando por Álvaro Morata en el once titular ante la visita del Rayo Vallecano al Bernabéu. El canterano le ganó la partida a Karim Benzema, en el banquillo, y ante la ausencia por sanción de Gonzalo Higuaín.

El delantero respondió con el primer gol del encuentro, un remate en área pequeña después de una rápida contra del Real Madrid. Era el minuto 3 de partido, y su vuelta al primer equipo no podía ir mejor.

Casi diez minutos después Sergio Ramos marcaba el segundo tanto, con una dedicatoria especial ante las cámaras para después señalarse el dorsal y su nombre como hacía Raúl González con el '7'. El central andaluz se quitaba de encima todo el peso de las críticas de esta semana por su fallo en el gol de Welbeck en Champions.

Sin embargo, el de Camas iba a ser el triste protagonista de esta rocambolesca historia que acabó con Álvaro Morata en el banquillo. Ramos vio la segunda tarjeta amarilla a los dos minutos del segundo tanto, por una mano que interceptaba un peligroso centro desde la banda, situación ante la que Mourinho reaccionó sentando al canterano.

Morata abandonó cabizbajo el terreno de juego en el minuto 27'. Su gol había servido para abrir el marcador, pero fue el elegido para dar entrada a Raúl Albiol.

Adán, a la grada

Otra de las grandes sorpresas de la noche fue la decisión del técnico portugués de mandar a Adán a la grada. Jesús Fernández, hasta hace poco tercer portero, ocupó el banquillo del Real Madrid. Adán pasa así de discutir la titularidad de Casillas a estar por detrás de Diego López.