La última derrota del Barcelona en la pista del Breogán (95-85), el pasado sábado, colmó la paciencia del técnico, Joan Montes, que ayer presentó su dimisión. Estaba cantado, no obstante, que la directiva azulgrana también buscaba un revulsivo a los malos resultados del equipo y no se lo pensó dos veces a la hora de aceptar la renuncia de Montes. El hasta ayer secretario técnico del club, Manolo Flores, se hará cargo del Barça hasta final de temporada. Flores será presentado hoy en una rueda de prensa en la que estará presente el presidente, Joan Laporta, y el responsable de la sección de baloncesto, Josep María Bartomeu.

Segunda etapa

La directiva del Barcelona ha pensado, mientras estudia el mercado en busca de un técnico, que sea un hombre de la casa, Manolo Flores, quien se haga cargo del primer equipo. De este modo, Flores iniciará su segunda etapa al frente del banquillo barcelonista después de que ya sustituyera a Bozidar Maljkovic en la temporada 1991-92. Manolo Flores también fue ayudante de Aíto García Reneses a finales de la década de los ochenta.

Planificación desastrosa

La dimisión de Joan Montes viene a confirmar los problemas de planificación que han asolado a la sección de baloncesto del Barcelona desde principios de temporada. Las discrepancias entre Valero Rivera, entonces director deportivo, y el que en aquellos momentos era entrenador, Svetislav Pesic, se saldaron con la marcha del técnico serbio. Fue una decisión muy controvertida e impopular, ya que Pesic había sido el artífice del triplete en la temporada 2002-23 (Liga, Copa y Euroliga). La salida de Pesic no encauzó las aguas y meses después abandonó el club el propio Valero Rivera.

Tras la marcha de Pesic, se puso al frente Joan Montes, pero los problemas para fichar a jugadores de renombre (Felipe Reyes o Garbajosa) dejaron al equipo con una plantilla muy justa. Las lesiones de hombres clave como Dueñas o Gasol y el escaso rendimiento de las estrellas (especialmente Bodiroga) acabaron de cimentar la crisis del Barça.