Nadal, con el trofeo de Montecarlo
El tenista español Rafael Nadal saluda con el trofeo del Masters de Montecarlo tras ganar la final contra el jugador serbio Novak Djokovic. Stephane Reix / EFE

Nadie había ganado veinte títulos de Masters 1000, y nadie había ganado ocho veces consecutivas en la pista de Montecarlo. Hasta que llegó Rafa Nadal. El tenista español sigue batiendo todos los récords alzándose con el título ante un Djokovic totalmente desconocido. 6-3 y 6-1 en apenas una hora y 18 minutos.

Djokovic estuvo desconectado en la final de Montecarlo. No terminó de entrar en el partido en ningún momento, se mostró impreciso y en ocasiones jugó con demasiada precipitación. Nadal, sin hacer un espectacular juego, se llevó el primer set por 6-3.

El primer break para el español llegó muy pronto, en el segundo saque de Djokovic, y desde ese momento el serbio se dejó llevar por un juego muy errático. Incapaz de colocar las bolas en las líneas, Nole no paró de fallar en su intento por situar la bola al límite de las líneas. Su desesperación llegó demasiado pronto, y la seriedad de Rafa permitió decantar el partido a su favor.

Lejos de relajarse, Nadal apretó en el comienzo del segundo set hasta situar el marcador en un contundente 4-0. Djokovic intentó meterse en el partido pero fue incapaz de reaccionar al espectacular juego del español, que devolvía todas las bolas. El punto del serbio fue todo un espejismo, porque Nadal se lanzó con un nuevo break (quinta vez en el partido) para encarrilar la victoria.

Octavo título de Nadal en Montecarlo, de forma consecutiva, para establecer un nuevo récord y acabar con los fantasmas que le perseguían desde 2011. Las últimas siete finales jugadas por ambos marcaron la victoria del serbio, y por fin Rafa se quitó la espina para afrontar con energía la temporada de tierra hasta Roland Garros.

"No se puede estar siempre impecable"

El tenista español asegura que la derrota de Djokovic es normal. "No se puede estar siempre impecable, y ha tenido una semana dura", dijo sobre el serbio. "Yo también he estado así otras veces contra él. No sé si lo de su abuelo le ha afectado".

Con el trofeo entre sus brazos, el tenista de Manacor se mostró muy contento y "seguro con su servicio", lo que cambia la diferencia en un partido. "Da mucha confianza volver a ganar en un gran torneo como este, que quizás es mi favorito. Es increíble", concluyó.