Montañero en el Everest
Uno de los montañeros muertos en el Evererst dejó grabadas sus preocupaciones por el exceso de gente en las subidas. Instagram @1c0n0clast22

El exceso de montañeros en el Everest se ha cobrado, por el momento, la vida de diez personas. Una de ellas es la del británico Robin Haynes Fisher, que se dejó la vida por mal de altura a unos 8.600 metros cuando ya emprendía el descenso.

Él, como tantos otros, advirtieron antes de que saltaran las alarmas que esta situación era muy peligrosa. Lo dejó escrito en instagram, acompañado de un vídeo en el que se le ve intentando superar una de las zonas en la ascensión junto a otro escalador. En un extenso texto, denuncia la situación sin paliativos:

"He escalado al campamento 3 a 7.500 metros pero la corriente que había cerca de la cima hizo que volviera a descender al campamento base después de dos días. Cerca de 100 escaladores lo intentaron en esos 2 días, con la trágica muerte de dos personas: un hombre indio fue encontrado muerto en su tienda de campaña en el campamento 4 y un irlandés desaparecido, presumiblemente caído, en el descenso. Una página de 'crowdfunding' se ha abierto para el rescate del escalador irlandés, pero creo que, aunque es un gesto con buena voluntad, es inútil. Las condolencias a los amigos y familias de ambos. Ambas muertes se han producido cerca de los 8.000 metros, en la conocida como 'zona de la muerte' donde se producen la mayoría de los fallecimientos de montañeros extranjeros.

Cerca de 700 personas más se plantearán subir desde el martes 21 en adelante. Mi plan revisado, sujeto a la climatología que de momento parece prometedora, es volver a subir la montaña, dejar el campamento base el martes 21 a las 2:30 y, si todo va bien y hay mucha suerte, llegar a la cima en la mañana del sábado 25. Subiré con mi sherpa, Jangbu, que es el tercero de todos los tiempos en la lista en haber logrado la increíble cifra de 19 ascensos. Los otros cuatro miembros de nuestro equipo han decidido quedarse en la montaña y están buscando el ascenso el día 21.

Mi tos ha vuelto en altitud así que no puedo esperarles arriba para que se abra la ventana sin riesgo a deteriorarme físicamente demasiado. Además, he perdido debido a un malestar la rotación anterior en el campamento 3 y el mejor entrenamiento para mí es bajar para permitir que mi cuerpo se recupere de la nueva altitud así que podría volver más fuerte. No fue una decisión fácil después de 13 horas de ascenso del campamento base al campamento 2 en un día que fue el reto más duro física y mentalmente que he hecho nunca, y ahora tengo que hacerlo de nuevo.

Por último, espero evitar la multitud en el día del ascenso y parece que un gran número de equipos están presionando para subir el 21. Los retrasos en la única subida debido al hacinamiento de gente podría resultar fatal, así que espero que mi decisión del día 25 suponga que haya menos gente. A menos que todo el mundo tenga la misma táctica".

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Climbed up to camp 3, 7500m but the jet stream had returned closing the summit after only 2 days so I descended to basecamp. Around 100 climbers did summit in those 2 days with sadly 2 deaths, an Indian man found dead in his tent at camp 4 and an Irish climber lost, assumed fallen, on his descent. A go fund me page has been set up for a rescue bid for the Irish climber but it is a well meaning but futile gesture. Condolences to both their friends and families. Both deaths happened above 8000m in the so called death zone where the majority of deaths of foreign climbers happen. Around 700 more people will be looking to summit from Tuesday the 21st onwards. My revised plan, subject to weather that at the moment looks promising, is to return up the mountain leaving basecamp Tuesday the 21st 0230 and, all being well and a lot of luck, arriving on the summit the morning of Saturday the 25th. I will be climbing with my Sherpa, Jangbu who is third on the all time list with an incredible 19 summits. The other 4 members of our team decided to remain on the mountain and are looking to summit on the 21st. My cough had started to return at altitude so I couldn’t wait with them at altitude for the window to open without the risk of physically deteriorating too much. Furthermore as I had missed due to sickness the earlier camp 3 rotation best practice was for me to descend to allow my body to recover from the new altitude high so I could come back stronger. This was not an easy decision as the 13 hours climbing from basecamp to camp 2 in a day was the hardest physical and mental challenge I had ever done, now I have it all to do again. Finally I am hopeful to avoid the crowds on summit day and it seems like a number of teams are pushing to summit on the 21st. With a single route to the summit delays caused by overcrowding could prove fatal so I am hopeful my decision to go for the 25th will mean fewer people. Unless of course everyone else plays the same waiting game. #everest #everest2019 #lhotseface

Una publicación compartida de Robin (@1c0n0clast22) el19 May, 2019 a las 1:15 PDT