Monchi
Monchi, en la Roma. AS ROMA - Archivo

A pocos meses de cumplir los 50 años, Ramón Rodríguez Verdejo 'Monchi', se asomó a su primera experiencia deportiva lejos de Sevilla con el vértigo de lo nuevo, pero con la receta de un método que dio tanta gloria como dinero al club de su corazón, el Sevilla. Con 16 finales, 9 títulos y más de 200 millones en ventas de algunos de los jugadores más importantes de la historia reciente del fútbol como Sergio Ramos,  Dani Alves, Rakitic o Kondogbia, entre otros.

No es fácil aterrizar en la capital italiana, en un club ganador, con el Scudetto de 2001 siempre en el recuerdo, vender a tu gran estrella, el egipicio Mohamed Salah, hoy rutilante estrella de la Premier, y decirle al jugador más importante de la historia del club, Francesto Totti, que sus días de fútbol en activo se habían agotado. Con Salah también se marcharon Rudiger o Paredes. La seña de identidad de los proyectos de Monchi tienen siempre que ver con comprar barato y vender caro.

Para la nueva aventura se apoyó en Eusebio Di Francesco, un técnico que conocía la Roma triunfal de 2001 como jugador, y que podría complementar como nadie su desconocimiento del club. Para la faceta de pilar de la plantilla se apoyó en De Rossi, otra bandera del club, y consiguió que Totti aceptase hacer de enganche entre la plantilla y la directiva. Mirarle a los ojos en aquella dura conversación para explicarle que había llegado la hora del adiós fue determinante. En una entrevista en El País llegó a reconocer que le temblaron las piernas al comunicárselo.

Con cuatro años de contrato, a la verdadera Roma de Monchi, no se la empezará a atisbar hasta la próxima temporada, donde espera competir por el Scudetto y llegar más lejos en la Copa italiana. Sin embargo, nadie hubiese apostado un euro por ver a la Roma en cuartos de final de la Champions, después de superar un grupo en el que estaban Chelsea y Atlético de Madrid. El sello del director deportivo se deja traslucir en la nueva juventud de Dzeko o de Perotti, pero sobre todo en el fichaje del joven turco de 20 años, Zengis Under, que es una de las sensaciones de la temporada en la Serie A, aunque no pueda enfrentarse al Barcelona por lesión. Costó solo 13 millones y nadie duda de que le sacará el triple a la venta. Por no hablar de la impresionante temporada del  portero brasileño Alisson Becker, cuyo informe ya está en la parte de arriba de las mesas de los clubes europeos más potentes económicamente. El cancerbero es la gran esperanza de su equipo para esta eliminatoria.

No es de extrañar que James Pallotta, presidente del club romano, anunciase su incorporación como el fichaje de "una de las mejores mentes del fútbol". La Roma, con Monchi en su dirección deportiva, tiene licencia para soñar.