Una prodigiosa actuación de Doblas, que paró un penalti, y un ajustado punto de mira de Assunçao, que batió a Cañizares de lanzamiento de falta y estrelló un balón en el travesaño, no fueron argumentos necesarios para que el Betis, que pierde su plaza de Champions, encadenara en Mestalla su séptima jornada consecutiva sin perder.
Y es que, pese a no cuajar un partido decepcionante, el equipo de Serra Ferrer se vio desbordado de principio a fin por un inspiradísimo y extramotivado Valencia, que, con Antonio López como revulsivo en el banquillo, parece haber salido del letargo que caracterizó a los últimos días de su etapa con Ranieri.

El primer acto arrancó con el equipo ché convertido en un vendaval y con Fabio Aurelio, él falló la pena máxima, Mista y Aimar sembrando la inquietud en los dominios de Doblas. Pero a renglón seguido, Assunçao botó una falta y, con su majestuoso golpeo, burló la estirada de Cañizares.

Reacción local

Fabio Aurelio, antes del descanso, enmendó su error habilitando a Baraja para que el internacional empatara. Entonces, con la excepción  del larguero de Assunçao, el Betis se agazapó en su área en busca de alguna contra aislada que, por desgracia, llegaría en cuentagotas al área de Cañizares. Lo que sí llegó, en cambio, fue la justa sentencia de Mista, tras una bonita jugada colectiva.