Las autoridades de Pekín han blindado el estadio olímpico con misiles antiaéreos en su batalla por evitar cualquier ataque terrorista, esta vez por aire.

El Nido, como se conoce al estadio donde se competirá en multitud de pruebas de atletismo, tiene en sus inmediaciones armas pesadas preparadas para derribar otrso misiles, aviones y helicópteros en cualquier momento.

"Estamos siguiendo el ejemplo de griegos, alemanes y coreanos", ha asegurado en la prensa china el consejero del comité organizador, en referencia a los últimos Juegos Olímpicos y Mundiales de fútbol.

Sin embargo, los misiles no están a la vista. La localización, el modelo y el número exacto de armas son secretos. Pero en varios portales de internet chinos se puede ver una fotografía de una plataforma de lanzamiento en el "Olympic Green", donde se encuentran instalaciones como el Nido y el Cubo, la piscina olímpica.

Se trata de misiles tierra-aire de fabricación china útiles para interceptar objetivos a baja altitud, conocidos como misiles "Hongqi 7", o "bandera roja 7".

En 2004, Grecia instaló 120 misiles "Patriot" en cinco emplazamientos diferentes, tres de ellos en Atenas. Durante el Mundial de Corea y Japón, en 2002, se instalaron dos lanzaderas justo en el exterior del principal estadio de Seúl.

Pekín señala a sus provincias de Xinjiang y Tíbet, por las que circuló la semana pasada la antorcha olímpica en medio de explícitas medidas de seguridad, dos provincias con tendencias independentistas, como potenciales nidos de tramas terroristas contra los Juegos.

La alerta en Pekín lleva activada ya mucho tiempo. También se han llevado a cabo simulacros de atentados terroristas para medir la capacidad de respuesta.