Los jugadores del Mirandés
Los jugadores del Mirandés celebran el triunfo ante el Espanyol. EFE

Si a alguien aún no le gusta el fútbol es porque esta noche no abrió los ojos. El Mirandés volvió a girar el tornillo de lo imposible, este martes, al remontar y eliminar al Espanyol, en el tiempo de descuento de la vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey, gracias al talento de su estrella Pablo Infante que anuló la ventaja 'perica' (Fonte) con el tanto del empate y asistió en el del triunfo a Caneda. Magia al alcance de un Segunda B, que ya sabe lo que es tumbar a tres Primeras.

La vuelta copera llegaba tras el gran sabor de boca residual de Cornellá, donde el equipo de Pochettino tuvo que remontar un 0-2 en apenas seis minutos finales de infarto (3-2). Ahí se retrató el equipo burgalés, pequeño y peleón, que plantó cara y demostró que el trabajo colectivo se compenetra a la perfección con el talento de su mejor jugador, Infante.

Infante suma siete goles en la competición copera

El pichichi de la Copa —suma 7 goles en la competición— volvió a mostrar evidencias de que su hueco ronda la Primera y que el marcaje individual sobre él dejó constancia del miedo ya desde los primeros instantes. Galán fue el guardaespaldas, pero la maquinaria del Mirandés funcionó hacia el ataque, con Alain como referente activo y peligroso.

Hasta tres ocasiones dispuso el delantero local para abrir el marcador, pero la falta de acierto y Casilla evitaron que el 'matagigantes' se adelantara.

Mientras, el Espanyol achicaba problemas y solo avisó con un disparo lejano de Romaric sobre la portería de un acertado Nauzet, e inquietó algo con la rapidez de Weiss por la banda a la contra.

El reloj corría y el juego comenzó a trabarse en el centro del campo, con un Mirandés empeñado en encarar el destino.

El Espanyol golpeó y se replegó para perder

Todo cambió de un plumazo en la reanudación. Una carrera de Weiss por la banda derecha con disparo incluido, en el primer minuto, provocó un rechace que le cayó a Baena, quien colgó el balón al corazón del área para encontrar a Rui Fonte. Su empalme con la zurda silenció Anduva (0-1).

El mazazo, lejos de asustar al Mirandés, replegó a los blanquiazules. Infante tomó las riendas y averiguó que, por la banda izquierda, podría burlar la defensa cuerpo a cuerpo de Galán.

El premio llegó doce minutos después de trabajar y correr, tras driblar a su par en la frontal del área y disparar. La fortuna prolongó el balón, golpeando en un defensor, y Casilla no tuvo tiempo para adivinar la nueva trayectoria (1-1).

El Mirandés se hipotecó al juego directo y tuvo premio

El sueño se ponía a tiro. El Mirandés se hipotecó al juego directo y agredecía una y otra vez ver al rival cada vez más cerca de Casilla. Avisó Alain con un disparo alto y perdonó Lambarri delante de Casilla cuando el reloj entraba en el descuento (Ayza Gámez regaló cuatro minutos más).

El fútbol se puso de pie, consumió sesentas segundos en comprobar cómo el Espanyol tiraba por la borda todo el trabajo agrupando hombres sobre su área y, otros sesenta, en brindarle a Pablo Infante una falta escorada, algo alejada de la portería. Centró con intención y encontró la cabeza solitaria de Caneda. Era el 92 y el balón ya estaba en la red (2-1).

Llegó el momento de frotarse los ojos para celebrar el sueño, comprobar que el Figueras ya no iba a ser el único equipo de Segunda B en vivir unas semifinales de Copa (2002) y para darse un baño con la grada del fortín en el césped. Athletic o Mallorca, atentos, Racing, Villarreal y Espanyol besaron por donde pisó el Mirandés.

Ficha técnica:

2 - CD Mirandés: Nauzet; Garmendia, Caneda, Corral, Raúl García; Martins, Garro (Lambarri, min. 57); Iribas (Muneta, min. 73), Mujika (Borrell, min. 68), Pablo Infante; y Alain.

1 - Espanyol: Casilla; Galán, R. Rodríguez, Moreno, Dídac; Baena, Forlín; Weiss (J. López, min. 88), Albín (Thievy, min. 63), Romaric (Verdú, min. 73); y Rui Fonte.

Goles: 0-1, min. 46: Rui Fonte; 1-1, min. 58: Pablo Infante; 2-1, min. 90+2: Caneda.

Árbitro: Ayza Gámez (comité valenciano). Amonestó a Garmendia, del Mirandés, y a Weiss, Galán, Dídac y Casilla por parte del Espanyol

Incidencias: Partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey celebrado en el estadio municipal de Anduva ante 5.858 espectadores (lleno absoluto).

El conjunto burgalés se enfrentará en semifinales al ganador de la eliminatoria que enfrenta mañana el Athletic de Bilbao con el Real Mallorca.