Thierry Henry
Thierry Henry y Löic Badiashile, tras la rueda de prensa previa al Mónaco-Borussia Dortmund. Captura de pantalla / Late Football Club

Aunque el Mónaco no pasa sus mejores días deportivos, eso no impide a su entrenador, Thierry Henry, mantener una férrea disciplina sobre los futbolistas. No sólo dentro del campo, sino también fuera: deben guardar las formas hasta los mínimos detalles.

Uno de esos detalles ha dado la vuelta al mundo en las redes sociales. No fue una frase explosiva en la rueda de prensa previa al encuentro que va a enfrentarles al Borussia Dortmund, sino una mirada, la que le dedicó Henry a Löic Badiashile, al final de la comparecencia previa al partido de Champions.

Habían acabado las cuestiones de los periodistas, cuando ambos se levantaron. Henry metió su silla, pero vio cómo su pupilo no lo hacía e inmediatamente le avisó. Con una mirada más propia de padre que de entrenador, hizo que el joven recogiese el asiento antes de irse de la sala de prensa. La obediencia con la que el portero de apenas 20 años respondió a esa mirada lo dice todo: Henry no necesita hablar para poner orden entre sus futbolistas.