Mick Schumacher
Mick Schumacher, al volante del Ferrari F2004 que pilotó su padre. EFE

Aunque su actuación en la F2 no está dejando muy buenas sensaciones (su mejor resultado esta temporada ha ido un 4º puesto), la figura de Mick Schumacher sigue congregando a su alrededor una enorme expectación por todo lo que representa. Este fin de semana, con motivo del GP de Alemania de Fórmula 1, ha vivido un nuevo momento muy emotivo.

El joven Mick, piloto de la Ferrari Drivers Academy, tuvo una oportunidad que sólo por ser hijo de quien es ha tenido. Después de la clasificación del sábado, se puso un mono de la Scuderia y un casco con un motivo en el que mezcla sus colores y los de su legendario padre, Michael Schumacher.

El motivo: iba a rodar con el F2004 en el circuito de Hockenheim.

Pese a lo complicado de la pista, y sin apretar al máximo, Schumacher Jr. tuvo la ocasión de probar en su propio cuerpo la sensación de llevar no sólo un V10 (actualmente son de V6), sino además uno de los coches más potentes y dominadores de la historia.

Con este monoplaza, el 'káiser' ganó su séptimo y último Mundial de Fórmula 1 gracias a sus 13 victorias en 18 Grandes Premios que tuvo la temporada 2004.